Opinión de Alex Delgado: Cuba y el doble discurso independentista

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Lo que está ocurriendo en Cuba no solo sirve para resaltar ante el mundo la precaria situación a la que, en gran parte, el comunismo ha sometido al pueblo cubano. También ha servido para poner la lupa sobre el movimiento independentista de Puerto Rico y su hipocresía en el discurso de los derechos humanos.

Dicho discurso no se limita a las situaciones que ocurren en Puerto Rico. Citan y condenan dictaduras de derecha, como las de Augusto Pinochet en Chile, pero cuando se violan derechos humanos en Cuba, Nicaragua y Venezuela, guardan silencio porque son regímenes que ellos apoyan. ¿Cuál es la diferencia entre reprimir manifestaciones, encarcelar a la oposición política por hacer oposición, censurar medios de comunicación por reportar, o arrestar periodistas que cubren las incidencias en una dictadura chilena versus una cubana, nicaragüense o venezolana? No hay diferencia. Entonces, si no hay diferencia, ¿por qué el liderato del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), el del Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) u otros independentistas no censuran lo que ocurre en esas dictaduras de izquierda?

En esto de la hipocresía política y el doble discurso, el derrotado candidato a alcalde de San Juan, Manuel Natal, es el niño símbolo. En el Verano del ’19 y en otras instancias donde ha habido trifulcas entre manifestantes y policía, era de los que veía un micrófono y quería comérselo denunciando violaciones de derechos. Sus redes servían también para ser muy vocal en esas instancias. En esta ocasión, con lo que ocurre en Cuba, hasta el momento no ha dicho ni jí. Ha ignorado el tema. ¿Qué le cuesta una expresión condenando al gobierno cubano por sus excesos y por incitar a la propia ciudadanía que cree en la revolución a que se tire a las calles contra los que protestan pacíficamente? ¿O es que cree que ese método de “palo, puño y bofetá” es bueno cuando se trata de regímenes de izquierda? Él tiene derecho a creer en eso, pero debe tener los pantalones de decirlo. Yo sé que no lo hará porque es un discurso que le costaría, electoralmente hablando, y ya ha demostrado que dice lo que le conviene y, cuando no, hasta borra los tuits. Ya John Borshow pudo demostrar que a Manuel Natal no es muy complicado meterle la chuleta en la boca o ponerle “tape”. “Money talks”.

Estas manifestaciones en Cuba, en su inmensa mayoría, han sido pacíficas, pero como en otras partes, también ha habido vandalismo y hurtos. Eso no debe ser aceptado en ninguna parte ni en ningún sistema, en mi opinión. No se puede ser hipócrita y condenarlo cuando ocurre en Puerto Rico y apoyarlo cuando es en Cuba.

En la isla hermana han arrestado manifestantes y hasta periodistas que cubren las incidencias bajo el argumento de que comete “delitos contra la seguridad del Estado”. ¿Algún gremio expresándose o solidarizándose? Las acciones del gobierno cubano son complicadas de defender hasta para compañeros periodistas opinionados. Largas horas después de que trascendieran las manifestaciones, lo más contundente que han podido decir es que se está politiqueando con el tema, que es culpa de Estados Unidos, que es el embargo. Le han dado bypass a sus opiniones sobre gobierno arrestando y macaneando, e incluso han guardado silencio con el arresto de periodistas por solo informar. En la prensa también hay doble discurso con este tema. Cuando se trata de gobiernos de derecha abusando hay ríos de tinta, tiempo para hablar, proyectar, opinar, condenar en redes. Cuando son abusos de gobierno de izquierda hay escasez de tinta, quedan mudos, no hay mucho tiempo para redes, y si se opina, es una opinión agüaíta, sin la misma fuerza. Es como para decir que dijeron algo.

En días recientes, Cuba no ha sido el único régimen dictatorial que ha trascendido por abusos de poder. En Nicaragua, Daniel Ortega ha perseguido y encarcelado a sus opositores, a sus familiares, periodistas, han arrestado estudiantes por expresar públicamente que el presidente debe renunciar. Y, aquí, los camaradas de Ortega en el PIP guardan silencio con esos abusos. ¿Por qué? Ahí no cantan “Me gustan los estudiantes, porque levantan el pecho…”.

En Venezuela hubo un intento de secuestro contra Juan Guaidó (presidente reconocido por varios países) y al momento de desarrollar este escrito, el diputado de oposición, Freddy Guevara, seguía desaparecido. Aunque se sospecha el gobierno de Nicolás Maduro lo tiene encarcelado, al momento nadie ha informado de su paradero. ¿Por qué los políticos independentistas que hablan sobre derechos civiles y humanos en la isla son tan tímidos con estos casos?

En mi opinión, ellos saben que electoralmente la independencia no tiene futuro, pero como candidatos sí pueden salir electos. No es complicado condenar los abusos, a menos que crean en ellos como método de control para cuando sus camaradas están en el poder porque sería algo, en el caso de algunos de ellos, que probablemente harían si estuvieran en el poder para controlar, con la excusa de que es que otros quieren desestabilizar y que no pueden permitirlo. El mismo libreto de estos gobiernos. Ahora, decir eso públicamente mediante apoyo directo a Miguel Díaz-Canel, Maduro u Ortega, evidenciaría la hipocresía que ellos saben que tienen en este tema cuando no aplican la misma vara en Puerto Rico.

Finalmente, estuve en Cuba participando de un evento deportivo hace 3 años y puedo dar fe, porque lo experimenté, que los cubanos quieren mucho a los puertorriqueños, que se preocupan por nosotros y lo menos que les debemos es solidaridad y oración para que resuelvan sus problemas sin violencia y sin derramar sangre. 



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