TT Ads

El gobierno estadounidense ha tomado un gran paso hacia obligar a una desafiante compañía de Tennessee a retirar del mercado unos 52 millones de infladores de bolsas de aire que pueden estallar y disparar esquirlas capaces de herir o matar a personas.

La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NTHSA) informó el martes que había tomado la decisión preliminar de calificar de defectuosos a los infladores fabricados por ARC Automotive Inc. bajo licencia de otra empresa. La agencia programó una audiencia pública para el 5 de octubre, paso requerido antes de decidir si solicitar que un tribunal ordene el retiro.

En mayo, la agencia le pidió a ARC retirar los infladores, a los que atribuye por lo menos siete heridos y dos muertes en Estados Unidos y Canadá desde 2009. La compañía se ha negado a retirar el producto del mercado.

ARC no respondió el martes a pedidos de comentario. La compañía insiste en que no hay defecto, que el pedido de la agencia se basa en hipótesis y no en conclusiones técnicas, y que la agencia no tiene autoridad para obligar a un fabricante de autopartes a que retire productos del mercado.

La agencia quiere de ARC retire infladores en las bolsas de aire del conductor y del copiloto, instaladas en vehículos de por lo menos una docena de fabricantes. Ni ARC ni la industria automotriz han divulgado una lista completa de los modelos de vehículos que tienen ese tipo de bolsas de aire. Pero se estima que por lo menos 25 millones de los 284 millones de vehículos en Estados Unidos las tienen.

Los propietarios de vehículos fabricados por al menos una docena de compañías —Chevrolet, Buick, GMC, Ford, Toyota, Stellantis, Volkswagen, Audi, BMW, Porsche, Hyundai y Kia— siguen sin saber si los infladores de sus bolsas de aire son fabricados por ARC.

TT Ads