La temporada de huracanes 2025 en el Atlántico llegó oficialmente a su fin este domingo, con un saldo de 13 tormentas, de las cuales cinco se convirtieron en huracanes y cuatro alcanzaron categoría de intensidad mayor.
Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), la actividad ciclónica estuvo “ligeramente por debajo del promedio” en cuanto al número total de tormentas y huracanes, aunque se registró un incremento en la intensidad, con más sistemas de categoría tres o superior de lo habitual.
Una temporada “promedio” tiene 14 tormentas con nombre, siete huracanes y tres huracanes importantes.
Los meteorólogos Neil Jacobs y Ken Graham coincidieron en que los patrones climáticos mantuvieron alejados a los sistemas tropicales de Estados Unidos, marcando la primera vez desde 2015 que el país no sufrió impactos directos de huracanes.
“Por primera vez en una década, ningún huracán azotó Estados Unidos esta temporada, y ese fue un descanso muy necesario”, declaró Jacobs, subsecretario de Comercio para Océanos y Atmósfera y administrador de la NOAA, en un comunicado de prensa sobre el cierre de la temporada.
Los sistemas que se formaron este año fueron: Andrea, Barry, Chantal, Dexter, Erin, Fernand, Gabrielle, Humberto, Imelda, Jerry, Karen, Lorenzo y Melissa. Por su parte, los nombres que no se utilizaron fueron: Néstor, Olga, Pablo, Rebekah, Sebastián, Tanya, Van y Wendy.
El último sistema nombrado fue Melissa. De acuerdo con la NOAA, Melissa se convirtió en uno de los huracanes más fuertes registrados en la cuenca atlántica al tocar tierra en el suroeste de Jamaica el 28 de octubre.
Los Centros Nacionales de Investigación Atmosférica (NCAR, por sus siglas en inglés) confirmaron que Melissa registró una ráfaga de viento de 252 millas por hora (mph), la más intensa jamás medida por una dropsonde.
La ráfaga de Melissa superó el récord previo registrado por el Tifón Megi en el Pacífico Occidental en 2010, donde una dropsonde midió ráfagas de 248 mph.
La temporada 2025 fue el primer año en que el Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés) de la NOAA incorporó la guía de modelos de inteligencia artificial en sus pronósticos.
Además, durante esta temporada, el Avión Cazahuracanes de la NOAA completó 417 horas de vuelo para recolectar datos atmosféricos, atravesando el ojo de un huracán en 53 ocasiones y desplegando más de 1,300 instrumentos científicos.
En cuanto a Puerto Rico, ningún sistema ciclónico impactó directamente el archipiélago, sin embargo, varios huracanes y tormentas distantes provocaron efectos indirectos. Por ejemplo, el huracán Erin generó bandas de lluvia intensa y ráfagas de viento, lo que llevó a la Isla a estar bajo vigilancia por inundaciones repentinas.
El coordinador de avisos del Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) en San Juan, Ernesto Morales, destacó la importancia de la preparación al cierre de la temporada.
“Hoy termina la temporada de huracanes 2025 ¡Y lo mejor: no tuvimos amenazas directas de ningún ciclón tropical! Aunque este año fue tranquilo, no es momento de bajar la guardia. Al contrario: aprovechemos este tiempo para identificar nuestras vulnerabilidades y reforzar nuestro plan de emergencia a nivel personal, familiar y comunitario. La preparación de hoy es la protección de mañana”, escribió Morales en la plataforma social Facebook.
