La vicepresidenta de la organización Casa Venezuela en Puerto Rico, Mary Carmen Díaz, hizo un llamado para que se haga justicia con el país luego de la comparecencia del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores ante el Tribunal Federal de Estados Unidos en Nueva York.
Las expresiones se produjeron en un restaurante venezolano, ubicado en la avenida Juan Ponce de León, momentos después de que la pareja de acusados hiciera alegación de no culpabilidad en varios de los delitos que se le imputan.
“La expectativa que tenemos la gran mayoría de los venezolanos es que se pueda hacer justicia y que paguen con todo el peso de la ley, no solo los crímenes que han cometido, sino por el dolor y el sufrimiento, la muerte y la separación de las familias en Venezuela”,
“Después de luchar por todas las vías pacíficas no pudimos sacar a Nicolás Maduro. Entendemos que este es un proceso que ya comenzó. Venezuela va a salir adelante porque tiene recursos y tiene una oportunidad”, dijo por su parte Sonia Cosme, presidenta de la organización sin fines de lucro.
“Esa Venezuela distorsionada, desigual, asimétrica… sin libertades, sin libertad de expresión, sin derecho a nada, eso no es la Venezuela que nosotros queremos”, agregó Cosme.
Del evento, también participaron Tomás Sorondo y Silvia Casado, portavoces de Vente Venezuela – Puerto Rico, organización política vinculada al liderazgo opositor del presidente Edmundo González y la líder María Corina Machado, quienes destacaron la importancia de mantener la visibilidad internacional y la organización de la diáspora.
“Estaremos expresándonos las veces que sean necesarias porque estamos confinados en que el proceso continuará y todos pagarán por los crímenes cometidos”, concluyó Casado.
Maduro se declara “no culpable”
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se declaró no culpable en su primera audiencia ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York después de haber sido capturado durante por fuerzas estadounidenses en la capital venezolana, Caracas, por cargos relacionados con el narcotráfico.
“Soy inocente. No soy culpable de nada de lo que se ha mencionado aquí”, ha declarado el jefe de Estado venezolano, que ha añadido que es un “hombre decente”, así como el presidente de su país. “Me capturaron en mi casa en Caracas, Venezuela”, ha denunciado durante su turno de palabra en la corte, según recoge la cadena de televisión estadounidense CNN.
La mujer de Maduro, la primera dama Cilia Flores, se ha declarado también “no culpable, completamente inocente”. Ambos, vestidos con uniformes oscuros de prisión, han estado sentados a un asiento de separación.
Sus respectivos equipos legales han indicado que “en este momento” no solicitarán la libertad condicional. El abogado de Maduro ha informado al juez de que tiene “algunos problemas de salud que requerirán atención”, mientras que el de Flores ha denunciado que sufrió “lesiones importantes durante su secuestro”.
Esta comparecencia, que ha durado menos de una hora, ha estado encabezada por el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años y confirmado en el puesto en 1998, durante el mandato de Bill Clinton. La próxima audiencia será el sábado 17 de marzo.
El presidente venezolano ha contratado como su abogado defensor en el proceso penal en Nueva York al reconocido penalista Barry Pollack, quien representó durante varios años al fundador de Wikileaks, Julian Assange, consiguiendo recientemente su liberación.
Por su parte, el abogado Mark Donnelly, especializado en delitos económicos y exfiscal del Departamento de Justicia, es el que representará a Flores durante este proceso judicial.
El mandatario venezolano está acusado de cargos de conspiración narco-terrorista, según el pliego de cargos, que cita el Título 21 Sección 960a del Código Penal de Estados Unidos. El pliego recoge también un cargo de “fabricación, distribución o entrega de una sustancia controlada”. En concreto se refiere a la posesión de cinco kilogramos de una sustancia con una cantidad detectable de cocaína.
Asimismo está acusado de conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras o artefactos destructivos y conspiración para posesión de ametralladoras o artefactos destructivos.
