

Cientos de personas salieron a las calles de varias ciudades de Estados Unidos para protestar por la muerte de una mujer a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Minneapolis, un suceso que ha provocado duras críticas de las autoridades locales y un choque directo con la Casa Blanca, que ha defendido la actuación de los efectivos federales.
La propia ciudad de Minneapolis acogió una vigilia en memoria de la víctima, Renee Nicole Good, de 37 años, viuda y madre de tres niños, cerca del lugar donde un agente le disparó mientras permanecía dentro de su vehículo durante un operativo migratorio.

Durante la concentración, los asistentes corearon consignas como “No aceptaremos al ICE” y exhibieron carteles con mensajes contra la presencia de la agencia en la ciudad, una demanda respaldada por el alcalde, Jacob Frey.
Intervinientes en la protesta denunciaron las acciones del ICE, muy cuestionadas por autoridades locales y estatales tras la orden del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y exigieron que el agente responsable de los disparos sea imputado y juzgado por la muerte de Good. Las concentraciones se replicaron en otras ciudades del país, entre ellas Miami, en protesta por los abusos del ICE y las contradicciones en la versión oficial del suceso.
La exvicepresidenta y antigua candidata demócrata, Kamala Harris, afirmó que “la explicación de la Administración Trump sobre el tiroteo es pura luz de gas” y sostuvo que “una investigación a nivel estatal es absolutamente necesaria”, al tiempo que aplaudió el anuncio del gobernador de Minnesota, Tim Walz, para garantizar una investigación justa.
Horas antes, Frey exigió a los agentes federales que abandonen la ciudad, rechazó la versión de la Casa Blanca y aseguró tras ver el vídeo del incidente que “esto fue un agente usando el poder de forma imprudente, lo que provocó la muerte de una persona”. El alcalde explicó que las fuerzas de seguridad locales tuvieron que intervenir para asegurar la escena y retirar a decenas o cientos de agentes federales, cuya presencia, afirmó, solo agravó la situación.
El alcalde pide “no morder el anzuelo”
Frey sostuvo que los residentes y las autoridades locales “temían este momento” desde el inicio del despliegue del ICE y denunció que los agentes “no están aquí para generar seguridad, sino caos y desconfianza”.
A su juicio, “la agenda de la Administración Trump es crear caos”, al tiempo que llamó a la población a responder con calma, evitar enfrentamientos y “no morder el anzuelo”, para impedir una escalada que derive en una ocupación militar de la ciudad.
Noem y Trump defienden al agente
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, reconoció que la muerte de Good “era evitable”, pero defendió la actuación de los agentes y atribuyó el incidente a “una turba de agitadores”, asegurando que la mujer intentó atropellarlos con su vehículo, lo que calificó como “terrorismo doméstico”. Según Noem, el agente disparó de forma defensiva para proteger su vida y la de sus compañeros.
No obstante, testigos y vídeos difundidos posteriormente contradicen esa versión, al mostrar que el agente no fue alcanzado por el vehículo y abandonó el lugar por su propio pie. Pese a ello, Donald Trump sostuvo que la mujer “se comportó de forma muy agresiva” y que el agente “parece haber disparado en defensa propia”, antes de acusar a “la izquierda radical” de atacar de forma sistemática a las fuerzas de seguridad.
El suceso ha reavivado las tensiones entre autoridades federales y locales por los despliegues del ICE en ciudades gobernadas por demócratas, en medio de denuncias sobre posibles violaciones de derechos humanos y de la Constitución estadounidense, especialmente por redadas consideradas indiscriminadas.
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