Dos personas han resultado heridas este jueves por disparos de agentes federales en Portland, en el estado de Oregón, un día después de la muerte de una mujer abatida en la ciudad de Minneapolis por un efectivo del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), lo que ha provocado protestas, mientras el Gobierno de Estados Unidos ha justificado la acción del agente.
“Dos personas se encuentran hospitalizadas tras un tiroteo en el que se vieron involucrados agentes federales”, ha anunciado la Policía de Portland en un comunicado difundido en su página web, donde ha precisado que el cuerpo “no participó en el incidente”.
El tiroteo ha tenido lugar poco antes de las 14.18 horas (hora local), cuando la Policía de la localidad ha recibido un aviso de tiroteo, confirmando que “agentes federales se habían visto involucrados en” en el mismo.
Minutos después, el cuerpo ha recibido un segundo aviso, esta vez de “un hombre que había recibido un disparo estaba llamando y pidiendo ayuda”. “Los agentes acudieron al lugar y encontraron a un hombre y una mujer con heridas de bala aparentes. Los agentes les aplicaron un torniquete y llamaron al personal médico de emergencia. Los pacientes fueron trasladados al hospital”, ha agregado.
La Policía de Portland no ha precisado a qué organismo pertenecen los agentes involucrados en el suceso, pero fuentes citadas por la cadena de televisión estadounidense ABC News han apuntado a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
El jefe de la Policía, Bob Day, ha hecho un llamamiento a la “calma mientras trabajamos para obtener más información”, pese a que “entendemos la gran emoción y tensión que muchos están sintiendo tras el tiroteo en Minneapolis”.
Así se ha referido a los hechos que tuvieron lugar en la víspera, cuando un agente del ICE disparó a Renee Nicole Good, de 37 años, en medio de una redada en la citada localidad. El Departamento de Seguridad Nacional incidió en que la mujer utilizó su coche como arma, calificando lo ocurrido como un claro caso de “terrorismo doméstico”.
En las últimas horas, se ha celebrado una protesta en el mismo lugar en el que se produjo el tiroteo. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, contradijo la versión oficial y acusó al ICE y a la Administración Trump de “crear el caos”.
