El Centro para Educación en STEM, Habilidades Computacionales y Participación Comunitaria, conocido como Arecibo C3, celebró hoy el primero de varios eventos para reconocer a maestros, estudiantes y científicos que han contribuido a los proyectos educativos y de investigación del centro durante su fase piloto, desarrollada en las instalaciones del antiguo Observatorio de Arecibo.
Durante ese periodo, el proyecto estableció las bases para la apertura de su Centro de Visitantes al público general, contemplada para el año en curso. Según datos del centro, más de 600 estudiantes, maestros, investigadores y miembros de la comunidad han participado en la fase piloto a través de programas de educación, investigación científica y alianzas comunitarias en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), con el objetivo de transformar el legado del Observatorio en experiencias prácticas y accesibles.
En el evento, líderes del proyecto destacaron la aportación de quienes han impulsado la transición del espacio hacia un enfoque educativo y comunitario. “Hicimos una pausa para agradecer a quienes han hecho posible que Arecibo C3 se convierta en un espacio donde la ciencia se aprende haciendo y se conecta con la vida diaria de nuestras comunidades”, expresó Jason Williams, investigador líder del proyecto y subdirector del Centro de Aprendizaje de ADN del Cold Spring Harbor Laboratory.
Williams añadió que la colaboración ha sido determinante para orientar el legado del Observatorio hacia una nueva etapa centrada en educación STEM, habilidades computacionales y compromiso comunitario, de cara a la apertura oficial al público en 2026.
Durante la actividad se presentaron avances de iniciativas que reflejan el enfoque de servicio de Arecibo C3, entre ellas proyectos de biología molecular y biodiversidad mediante excursiones e investigaciones estudiantiles; programas de seguridad alimentaria enfocados en el rol de las abejas polinizadoras; el desarrollo de tecnología asistida para poblaciones no videntes; y módulos de capacitación digital dirigidos a comunidades con acceso limitado.
Desde la perspectiva académica, se resaltó el impacto formativo de estos programas. “Es inspirador observar a docentes y estudiantes convertirse en líderes en el proceso científico y en multiplicadores de conocimiento en sus escuelas y comunidades”, señaló Patricia Ordoñez, investigadora líder de Arecibo C3 y profesora de la Universidad de Maryland, Condado de Baltimore.
Los líderes del proyecto subrayaron además la importancia de hacer el STEM relevante para la ciudadanía, independientemente de su trasfondo académico o social. “Nuestro enfoque es la aplicación práctica: usamos STEM para resolver retos concretos como lo son proteger nuestros ecosistemas, asegurar alimentos, mejorar la accesibilidad y cerrar brechas digitales. De esta manera convertimos el aprendizaje en soluciones que impactan la vida diaria”, indicó José Agosto, investigador líder del proyecto en representación de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.
