Un agente federal de inmigración ha disparado en la pierna a un supuesto migrante irregular venezolano durante una operación en Minneapolis, en un nuevo incidente que agrava la tensión entre las autoridades locales y el Gobierno de Donald Trump, quien ha amenazado con invocar la Ley de Insurrección para desplegar tropas en Minnesota.
El Departamento de Seguridad Nacional alegó que agentes federales realizaban una parada de tráfico dirigida a un ciudadano venezolano en situación irregular cuando este intentó huir en su vehículo, chocó contra un coche estacionado y escapó a pie. Según la versión oficial, el agente logró alcanzarlo, pero durante el forcejeo otras dos personas salieron de una vivienda cercana y lo atacaron con una pala de nieve y un palo de escoba, agresión a la que se habría sumado el sospechoso.
Ante esta situación, y “temiendo por su vida”, el agente disparó e hirió al hombre en la pierna. Tanto el herido como el agente fueron trasladados a un hospital, mientras que los otros dos implicados quedaron bajo custodia. Las autoridades federales han indicado que las lesiones no revisten gravedad.
El incidente se produce apenas una semana después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) matara a tiros a Reneé Good, de 37 años, también en Minneapolis, un suceso que desencadenó protestas, críticas institucionales y una investigación federal.
El Ayuntamiento de Minneapolis confirmó que un hombre adulto recibió disparos de agentes federales de inmigración y pidió a la población mantener la calma, aunque reconoció la indignación existente. Al mismo tiempo, reiteró su exigencia de que ICE abandone la ciudad y el estado de inmediato, subrayando que respalda a las comunidades inmigrantes y refugiadas.
En paralelo, el Departamento de Seguridad Nacional acusó al gobernador de Minnesota, Tim Walz, y al alcalde Jacob Frey, de fomentar una “resistencia organizada” contra los agentes federales, acusación rechazada por ambos dirigentes.
La escalada de tensión ha llegado hasta la Casa Blanca. Trump advirtió de que podría invocar la Insurrection Act, una ley de finales del siglo XVIII que permite el despliegue de tropas dentro de Estados Unidos en circunstancias excepcionales. En un mensaje en Truth Social, el mandatario afirmó que, si “los políticos corruptos de Minnesota no obedecen la ley y no detienen a los agitadores profesionales e insurrectos que atacan a los patriotas del ICE”, activará la norma “para poner fin rápidamente a la farsa que está ocurriendo en ese estado que antes fue grande”.
La Ley de Insurrección, aprobada en 1792 y modificada en 1871, funciona en conjunto con la Ley Posse Comitatus, que limita el uso de fuerzas militares en tareas de orden interno. La última vez que un presidente recurrió a esta herramienta fue en 1992, cuando George H. W. Bush autorizó el despliegue de tropas en Los Ángeles tras los disturbios raciales.
Trump ya había amenazado con usar esta legislación en 2025 durante las protestas contra ICE en Portland, y el nuevo tiroteo en Minneapolis ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza federal y la militarización de la política migratoria en Estados Unidos.
