


Existen tres soluciones que no deben verse como un gasto, sino como una inversión en la salud física, mental y financiera: un seguro de gastos médicos, un seguro de vida y un testamento.
Las tres contribuyen a dejar de lado la incertidumbre y tener un plan claro y financiado para protegerte y a tus seres queridos con un futuro seguro, contribuyendo a la vez a finanzas personales sanas.
SEGURO DE GASTOS MÉDICOS
Un Seguro de Gastos Médicos Mayores (SGMM) está diseñado para cubrir los gastos por servicios de salud a partir de enfermedades graves o accidentes.
Las principales coberturas de un Seguro de Gastos Médicos Mayores son gastos hospitalarios, consultas médicas, estudios de laboratorio necesarios para realizar un diagnóstico, medicamentos y tratamientos quirúrgicos y médicos. Dependiendo del seguro contratado, pueden cubrir otros gastos.
Es importante entender cómo funcionan los conceptos de DEDUCIBLE y COASEGURO, ya que influyen en el costo de la prima y en la cantidad que tendrás que pagar en caso de utilizar el seguro de gastos médicos.
• El deducible es la cantidad de dinero que tú pagas antes de que la aseguradora comience a cubrir los gastos médicos.
• El coaseguro es el porcentaje de los gastos médicos que tú pagas una vez que se ha cubierto el deducible.
• Deducible alto, prima baja: si eliges un deducible alto, tu prima será más baja, pero tendrás una mayor participación en el evento médico al momento de utilizar el seguro.
• Deducible bajo, prima alta: si eliges un deducible bajo, tu prima será más alta, y tendrás una menor participación en el evento médico al momento de utilizar el seguro.

SEGURO DE VIDA
Un seguro de vida brinda protección financiera para ti y a tus seres queridos en caso de que fallezcas. Al comprar un seguro de vida, pagas una prima regularmente y, a cambio, la compañía de seguros te garantiza un pago en caso de que mueras durante el plazo del contrato.
Es tu mejor aliado para tener la tranquilidad de proteger económicamente a tus seres queridos cuando llegues a faltar. Sin importar cuáles sean las razones del fallecimiento, puedes tener la seguridad de que tu familia seguirá protegida financieramente.
Existen dos tipos principales de seguros de vida:
• Seguro de vida a término: es una póliza de seguro que proporciona cobertura por un período de tiempo específico, generalmente de 10 a 30 años. Es más adecuado para personas que buscan una cobertura a corto plazo, como para pagar una hipoteca o cubrir los gastos de educación de sus hijos.
• Seguro de vida permanente: este tipo de seguro proporciona cobertura durante toda tu vida. A diferencia del seguro de vida a término, el seguro de vida permanente acumula valor en efectivo a lo largo del tiempo. Puedes tomar préstamos contra el valor en efectivo o incluso retirar el dinero si lo necesitas. Este tipo de seguro de vida es más adecuado para personas que buscan una cobertura a largo plazo.

TESTAMENTO
El tercer pilar es, en esencia, uno de los actos legales más imprescindibles en materia de prevención. A pesar de su importancia, el porcentaje de adultos en América Latina que cuentan con un testamento es muy bajo.
Hacer un testamento es la mejor manera de ordenar tus deseos, ya que se hace constar de forma legal que tu voluntad se cumplirá cuando fallezcas, facilitando el reparto de los bienes y evitando problemas a familiares y allegados.
Entre las razones más importantes para hacer un testamento destacan:
• Ahorrar tiempo, dinero y estrés a tus seres queridos, determinar quién gestionará tu patrimonio, decidir quién se quedará con tus bienes y propiedades, elegir quién se hará cargo de tus hijos menores e incluso proporcionar un hogar a tus mascotas.
• Con un testamento también puedes dejar instrucciones para tus activos digitales, reducir el potencial de disputas familiares, apoyar tus causas favoritas y proporcionar instrucciones funerarias, entre otras cuestiones.
FUENTES: SEGUROS BUPA, BBVA y TEC DE MONTERREY.
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