Tras la oleada de protestas por las redadas migratorias y las muertes de manifestantes a manos de agentes federales del ICE, el presidente Donald Trump acusó al alcalde y al gobernador de Minnesota de “incitar a la insurrección” con una retórica que calificó de “peligrosa y arrogante”.
En un mensaje difundido a través de redes sociales, el presidente respaldó abiertamente a los agentes federales: “¡Que nuestros patriotas del ICE hagan su trabajo!”, escribió, asegurando que 12 mil “inmigrantes ilegales delincuentes” han sido arrestados y expulsados del estado.
La Casa Blanca reforzó ese tono, en otro posteo en redes calificó a los agentes migratorios como “héroes” que están retirando a “peligrosos delincuentes ilegales” de las calles, mientras acusó a los líderes locales de priorizar la política sobre la seguridad.
Esto luego que la mañana del sábado en Minneapolis se desató el miedo y la indignación por una nueva pérdida humana en medio de un operativo migratorio, cuando agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mataron a tiros a un hombre en plena vía pública.
Fue el segundo tiroteo mortal vinculado a redadas migratorias en menos de tres semanas en la misma ciudad.
Para miles de familias inmigrantes en Minnesota —y para millones de hispanos en Estados Unidos— el mensaje fue devastador: la política migratoria se convierte en una amenaza directa a la vida.
El jefe de la policía de Minneapolis, Brian O’Hara, confirmó el fallecimiento tras un operativo realizado en la zona de la calle 26 Oeste y la avenida Nicollet, donde participaron agentes federales.
Para la comunidad inmigrante —muchos de ellos trabajadores esenciales, padres de familia y personas con años viviendo en Estados Unidos— las redadas no se viven como una operación de seguridad, sino como un estado permanente de terror.
La gravedad de la situación se acentuó porque este no fue un hecho aislado, apenas el 7 de enero, otra persona perdió la vida durante un operativo del ICE en Minneapolis.
Se trató de Renee Nicole Good, quien fue abatida dentro de su vehículo, a lo que se suman arrestos de menores de edad para obligar a sus padres a entregarse.
Así, dos muertes en menos de tres semanas y el uso de infantes como carnada han encendido las alarmas y profundizado el rechazo social.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, reaccionó con dureza tras el nuevo tiroteo, en redes sociales calificó el hecho como “horrible” y afirmó que el estado está “harto” de este tipo de operativos.
“Esto es repugnante”, escribió, y exigió al presidente Trump retirar de inmediato a los agentes federales del estado. “Saque de Minnesota a los miles de oficiales violentos y sin entrenamiento. ¡Ya!”, reclamó.
Muerte del enfermero
La víctima de este sábado fue identificada como Alex Pretti, un enfermero de 37 años que trabajaba en una unidad de cuidados intensivos, ciudadano estadounidense nacido en Illinois, quien participaba en manifestaciones contra las redadas migratorias ordenadas por el gobierno federal.
Un video difundido en Facebook y verificado por medios como The Wall Street Journal, añadió más tensión al caso, las imágenes muestran a varios agentes enmascarados rodeando a Pretti que forcejea en el suelo.
En un momento, uno de los oficiales parece golpearlo con la culata de un arma; segundos después, se escucha un disparo.
El enfermero queda inmóvil mientras los agentes se retiran.
Por ello, la respuesta ciudadana no se hizo esperar, miles de personas salieron a las calles de Minneapolis para protestar contra los abusos que denuncian durante las redadas, incluso enfrentando temperaturas extremas de hasta –23 grados centígrados.
Las manifestaciones forman parte del movimiento “ICE Out for Good”, integrado por más de cien organizaciones civiles, sindicatos, grupos religiosos y defensores de derechos humanos.
Sus demandas reflejan el sentir de una comunidad cansada del miedo: la salida del ICE de Minnesota, procesos legales contra los agentes involucrados en las muertes, el retiro de financiamiento federal al organismo migratorio e investigaciones por presuntas violaciones a derechos constitucionales y humanos.
