La mayor parte de Estados Unidos enfrenta una grave emergencia tras el paso de una enorme tormenta invernal que con su nieve, hielo y frío extremo ha dejado al menos 25 muertos, cientos de miles sin electricidad y daños materiales en decenas de estados, de acuerdo con información de la agencia AP.
El impacto se extiende desde el sur del país hasta el noreste, afectando de forma severa a comunidades que no estaban preparadas para un fenómeno de esta magnitud, pese a estar acostumbrados a los inviernos severos.
Las intensas nevadas, que superaron los 30 centímetros de acumulación en una franja de más de dos mil 100 kilómetros, paralizaron carreteras, aeropuertos y ciudades enteras.
En algunas zonas al norte de Pittsburgh, la nieve alcanzó hasta 50 centímetros, acompañada de sensaciones térmicas de hasta -31 grados Celsius, condiciones consideradas peligrosas e incluso mortales.
Pérdidas humanas
El saldo humano es alarmante sobre todo porque ocurrió en un lapso de pocas horas, en la ciudad de Nueva York, las autoridades confirmaron que ocho personas fueron encontradas sin vida a la intemperie durante el fin de semana, mientras las temperaturas caían a niveles extremos.
En Massachusetts y Ohio, dos personas murieron tras ser atropelladas por barredoras de nieve, y también se reportaron muertes por accidentes de trineo en Arkansas y Texas, así como el hallazgo del cuerpo de una maestra de 28 años en Kansas, localizada bajo la nieve tras haber sido vista por última vez sin abrigo ni teléfono.
A estas tragedias se suman decesos en Luisiana, Pensilvania, Tennessee, Mississippi y Nueva Jersey, reflejando la amplitud del impacto de esta tormenta invernal.
Daños materiales
Los apagones masivos agravan la situación, más de 750 mil hogares y negocios permanecían sin electricidad, principalmente en el sur del país, donde el hielo derribó árboles y líneas eléctricas.
Mississippi enfrenta su peor tormenta de hielo desde 1994, con autoridades distribuyendo catres, mantas, agua y generadores para habilitar centros de calentamiento y evitar más muertes por hipotermia.
El sistema de transporte aéreo también colapsó, más de ocho mil vuelos fueron cancelados o retrasados en un solo día, y el domingo previo se convirtió en la jornada con más cancelaciones desde la pandemia de Covid-19.
Se suma que las Universidades, como la Universidad de Mississippi, suspendieron clases por toda la semana ante los daños y la falta de electricidad.
