La dinastía Iglesias está envuelta en llamas tras destaparse la cruda realidad detrás de la aparente unidad familiar.
Mientras el legendario Julio Iglesias enfrentaba una de las crisis más graves de su vida por acusaciones de agresión sexual, vejaciones y abusos laborales, su hijo más famoso, Enrique Iglesias, decidió dejarlo solo en la tormenta.
Revelan las razones por las que Enrique Iglesias no apoyó a su padre, en demanda por supuesto abuso
A pesar de que la Fiscalía de la Audiencia Nacional de España terminó archivando la denuncia por falta de jurisdicción —ya que los hechos ocurrieron fuera del territorio español—, el escándalo ha servido para reabrir heridas que nunca cicatrizaron. Fuentes cercanas aseguran que sus hermanos, Chabeli y Julio José, le suplicaron a Enrique que hiciera un pronunciamiento público en defensa de su padre, pero el intérprete de “Bailando” se negó rotundamente.
¿Por qué este desprecio público? La razón es una cuenta pendiente que Enrique tenía guardada desde hace décadas. Según los reportes, Enrique no olvida que su padre le negó el apoyo al inicio de su carrera e incluso le vaticinó un fracaso total. El golpe más bajo ocurrió cuando Julio, herido en su orgullo al ver el éxito de su hijo, le soltó una frase lapidaria: “Has vendido porque eres mi hijo”.
Además del resentimiento histórico, Enrique temía que apoyar a su padre perjudicara su propia carrera, exponiéndose a críticas por falta de empatía hacia las presuntas víctimas. Aunque Enrique supuestamente confía en la inocencia de su progenitor, prefirió el silencio absoluto. Esta fractura es tan profunda que, mientras Enrique felicita públicamente a su madre, Isabel Preysler, ignora sistemáticamente a Julio en fechas como el Día del Padre. Ante la negativa, fue el propio Julio quien pidió a sus hijos mantenerse al margen, asegurando que él solo limpiaría su nombre. Sin duda, el perdón en esta familia parece estar muy lejos de llegar.
