La población de Puerto Rico continuó su tendencia a la baja en 2025, con una reducción estimada de cerca de 18,000 personas en comparación con el 2024, según los más recientes estimados anuales divulgados por el Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, a partir de datos del Negociado del Censo de Estados Unidos recopilados desde el 1 de julio de 2025.
De acuerdo con la información oficial, la población total de la isla se estimó en 3,184,835 residentes para esa fecha, lo que refleja una disminución acumulada de alrededor de 97,000 personas desde el año 2020, equivalente a una reducción aproximada de 2.95 % en un periodo de cinco años.
Los datos también confirmaron que Puerto Rico mantiene una población mayoritariamente adulta, con 2,733,089 personas de 18 años o más, frente a 451,746 menores de 18 años.
Según el informe, la merma poblacional responde principalmente a un saldo natural negativo, más defunciones que nacimientos, y a un balance migratorio que volvió a ser desfavorable durante el periodo analizado, luego de un breve repunte observado en años recientes.
En entrevista con Metro Puerto Rico, el gerente general de Proyectos Seniors del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico, Alberto Velázquez Estrada, explicó que estos estimados anuales permiten observar la trayectoria poblacional de la isla entre los censos decenales y ubicar el comportamiento demográfico a mitad de la década actual.
“Ya tenemos, como quien dice, la mitad de la década con estimado disponible”, indicó Velázquez Estrada.
Este añadió que, al comparar los datos de 2020 con los más recientes, la reducción poblacional se ha mantenido de forma consistente, confirmando una tendencia que no ha logrado revertirse.
El funcionario también explicó que la estructura poblacional reflejó un envejecimiento acelerado, producto de una combinación de factores que se han acumulado durante las pasadas dos décadas.
“[Se mostró] una reducción consistente y rápida en los nacimientos anuales, más la combinación de la alta emigración por un periodo prolongado. La década pasada, donde hubo mucha inestabilidad, se registraron números altos de personas más saliendo, frente a los que llegaron”, señaló Velázquez Estrada.
En cuanto a la migración, aunque reconoció que los flujos se han moderado tras los picos registrados luego de los huracanes María e Irma, sostuvo que el balance neto continúa siendo negativo.
“Pareciera que está estabilizándose un poco la migración a lo que eran los valores enormes que vimos en ese período desde el 2014 hasta el 2018, por ejemplo. No obstante, siguen saliendo más personas frente a las que llegan cuando hacemos este cálculo neto”, expresó.
Tendencia
Por su parte, el demógrafo Raúl Figueroa Rodríguez confirmó que la reducción de cerca de 18,000 personas entre 2024 y 2025 no representa un evento aislado, sino la continuidad de una tendencia que comenzó hace ya dos décadas.
“Es algo que mantiene más o menos la tendencia de pérdida de población que llevamos ya varios años, particularmente en 2005, que fue el primer año que empezamos a perder población”, afirmó Figueroa Rodríguez.
El demógrafo explicó que la disminución observada contrasta con el comportamiento del año anterior, cuando la pérdida poblacional fue significativamente menor, lo que en su momento se interpretó como un posible retorno de personas a la isla.
“Obviamente, en la estimación del año pasado, la población bajó mucho menos, bajó menos de 2 mil personas, entre 2023 y 2024, porque se estimó que había una liberación de retorno que ya parece que volvió de nuevo a los números más tradicionales, de más personas saliendo y entrando al país”, indicó.
Figueroa Rodríguez también advirtió que el saldo natural negativo continuará siendo un componente estructural del cambio poblacional en los próximos años, debido a la persistente baja en los nacimientos y al aumento gradual de las defunciones tras la pandemia del COVID-19.
“Los nacimientos siguen bajando poco a poco y la muerte se mantiene más o menos estable, pero puede ser que aumente un poco. Después de la pandemia, se empezó a aumentar gradualmente la muerte”, explicó.
A juicio de Figueroa Rodríguez, la migración seguirá siendo el factor más incierto y determinante para el futuro demográfico de Puerto Rico, tanto por su magnitud como por el perfil de las personas que se desplazan.
“Aquí el factor difícil de estimar es la migración, aunque activa, en los últimos años […] La migración va a ser clave, y vamos a perder mucha población. ¿Quiénes son? Es algo que todavía no tenemos claro”, sostuvo.
Según los datos más recientes del Censo, entre julio de 2024 y julio de 2025, Puerto Rico perdió 17,686 habitantes, lo que representa una reducción de 0.6 %. Durante ese mismo periodo, se reportaron 32,857 defunciones frente a solo 17,950 nacimientos, mientras que el saldo migratorio neto fue negativo, con 2,779 personas más saliendo de la isla de las que llegaron, en contraste con el año previo, cuando se había registrado una migración neta positiva de más de 14,000 personas.
Asimismo, Figueroa Rodríguez reconoció que la magnitud de la reducción poblacional observada entre 2024 y 2025 resulta motivo de preocupación, particularmente porque confirma que el repunte registrado el año anterior no se sostuvo y que la migración continúa afectando el panorama demográfico del país.
“Sigue siendo un poco preocupante el aspecto de que todavía siguen saliendo personas del país”, expresó.
