El Colegio de Médicos Veterinarios de Puerto Rico (CMVPR) ofreció este domingo una serie de recomendaciones dirigidas a los dueños de mascotas, con el fin de orientar sobre la importancia de mantener una adecuada higiene para proteger la salud y el bienestar de los animales, así como la de sus familias.
La entidad explicó que entre los aspectos más importantes del cuidado básico se encuentran el baño y la limpieza de oídos, dos prácticas que, cuando se realizan correctamente, aportan grandes beneficios al bienestar de perros y gatos.
“El cuidado de una mascota va mucho más allá de la alimentación y las atenciones. La higiene de una mascota es un componente esencial de su salud física y calidad de vida, ya que una rutina adecuada de limpieza ayuda a prevenir enfermedades y detectar problemas a tiempo.Bañar a una mascota no es solo una cuestión estética. El baño elimina suciedad, restos de alérgenos y grasa acumulada en la piel, contribuyendo a mantener el pelaje y la piel en buen estado. Sin embargo, la frecuencia del baño depende de varios factores, como la especie, la raza, el tipo de pelaje, el estilo de vida y si el animal presenta alguna condición dermatológica“, sostuvo la organización.
De acuerdo con el ente, en general, los perros pueden bañarse cada tres o cuatro semanas. Sin embargo, algunos con pelaje corto pueden requerir menos frecuencia.
“Adicionalmente, los perros con condiciones de piel pueden requerir baños más frecuentes con productos medicados para ayudar a manejar sus condiciones de piel. En el caso de los gatos, suelen ser muy eficaces en su propia higiene y solo necesitan baño en situaciones específicas, como suciedad extrema o recomendación veterinaria”, agregó.
El CMVPR dijo, además, que es fundamental utilizar productos diseñados para mascotas. Pues, los champús para humanos pueden alterar el pH de su piel, provocar resequedad, picazón o irritaciones. Antes del baño, se recomienda cepillar el pelaje para eliminar nudos y pelo suelto, lo que facilita una limpieza más efectiva.
“Durante el baño, el agua debe estar a una temperatura tibia y el ambiente tranquilo, evitando ruidos o movimientos bruscos que puedan generar estrés. Cuando se frote el producto, se debe de hacer con las yemas de los dedos y evitar el frote agresivo en contra del crecimiento del pelo. Se debe tener especial cuidado de no mojar directamente los ojos, la nariz ni el interior de los oídos. Al finalizar, es importante enjuagar muy bien para evitar residuos de producto y secar adecuadamente, ya sea con toalla o secador a temperatura baja”, añadió.
En cuanto a los oídos de las mascotas, especialmente de los perros, estos requieren atención regular. La acumulación de cera, humedad, suciedad o residuos de plantas puede ser un foco de proliferación de bacterias, infecciones, malos olores y molestias.
“La frecuencia de la limpieza de oídos dependerá de varios factores, entre ellos la raza, el estilo de vida y la predisposición a problemas óticos. En perros con buena salud y sin antecedentes de infecciones en los oídos, una limpieza mensual suele ser suficiente. Sin embargo, los perros que padecen de ciertas condiciones médicas se pueden beneficiar de limpiezas cada una o dos semanas. Siempre es importante consultar a su médico veterinario en estos casos.La limpieza de oídos debe realizarse con productos recomendados por veterinarios. No se deben utilizar hisopos de algodón dentro del canal auditivo, ya que pueden empujar la suciedad hacia adentro o causar lesiones. En su lugar, se recomienda aplicar una solución limpiadora especial, masajear suavemente la base de la oreja y permitir que la mascota sacuda la cabeza para expulsar el exceso. Luego, se limpia la parte externa con una gasa o algodón”, abundó.
El Colegio explicó que es importante observar señales de alerta como enrojecimiento, secreciones, mal olor, dolor o rascado excesivo.
“Si notas que tu mascota se rasca o sacude la cabeza con frecuencia, consulta a tu médico veterinario para un diagnóstico y tratamiento adecuados y evitar complicaciones mayores. Realizar una revisión visual semanal de los oídos puede ayudar a identificar cambios en el color, el olor o la presencia de signos de inflamación. Acostumbrar a las mascotas desde temprana edad al contacto con el agua y la revisión de oídos facilita los cuidados e higiene de la mascota. Estos momentos permiten a los cuidadores detectar cambios en la piel, bultos, heridas o comportamientos inusuales que podrían pasar desapercibidos”, finalizó.
