


El hábito de escribir de manera habitual puede ser un momento de meditación, una pausa dentro de la actividad diaria, una contemplación sobre quienes somos y un entendimiento profundo de nuestra realidad.
Se trata de una actividad que cada vez adoptan más personas y que implica retratar día con día vivencias, pensamientos, sentimientos, emociones, actividades y proyectos.
El journaling se ha practicado desde hace cientos de años y hay muchos ejemplos reales, ficticios o incluso históricos. El Diario de Ana Frank, los registros de ideas de Leonardo Da Vinci, los registros y notas de investigación de Charles Darwin y los diarios de Carrie Bradshaw son algunos ejemplos de cómo esta actividad puede ayudar a plasmar sentimientos, procesarlos de forma asertiva y liberar el estrés.

TIPOS
Existen diferentes formas de practicar el journaling, tales como:
1. Diario tradicional: se trata de llevar un diario donde se registran los eventos más relevantes en el día para recordarlos más adelante.
2. Diario matutino: consiste en escribir los primeros pensamientos al levantarse, cuando la mente está despejada, libre de ideas o experiencias y en un momento en que aún se tiene el recuerdo de los sueños.
3. Diario de gratitud: se recomienda para quienes desean reflexionar sobre aquellas cosas por las que se siente gratitud en el día a día y que a menudo se pasan por alto.
4. Diario de cartas: es una forma de comunicarse con otras personas, aunque no se les entreguen las misivas. Pueden dirigirse a una persona que ya falleció, a una expareja, a un hijo que se fue a estudiar o trabajar a otro país, o incluso para uno mismo en alguna etapa anterior de la vida.
5. Diario visual o de ideas: consiste en el uso de dibujos, imágenes, recortes, fotografías, mapas conceptuales o cualquier otro elemento creativo que ayude a plasmar pensamientos e ideas.
6. Guionismo o scripting: se relaciona con la llamada ley de atracción. Se construye la imagen de un objetivo o evento a futuro mediante un guion que evoque sentimientos, un entorno específico y aquello que se espera o desea obtener, con el objetivo de sentir que se está viviendo esa experiencia.
7. Diario de reflexiones negativas: se usa para plasmar emociones o pensamientos negativos para afrontarlos de forma asertiva, conocer su origen y tener un mejor control sobre las actitudes ante ciertos eventos.
8. Entradas de 5 minutos: se trata de escribir durante cinco minutos al día para incorporar este hábito en la rutina diaria y aumentar el tiempo de forma gradual. También se recomienda para personas con problemas cognitivos o de memoria.
BENEFICIOS
Algunos de los beneficios de la escritura son:
- Expresarnos libremente
- Servir como desahogo
- Tomar perspectiva de los acontecimientos
- Facilitar el orden y la organización
- Mejorar el autoconocimiento
- Reducir el estrés y la ansiedad

CONSEJOS
El journaling nos enseña a simplificar las ideas, organizar nuestra mente y resolver mejor los problemas a través de la escritura. Algunos consejos para llevarlo a la práctica son:
• Establece un horario: es importante que elijas un momento del día para relajarte y escribir al menos 10 minutos.
• Elige un diario: lo ideal es que lo realices en un cuaderno, aunque cada vez más personas optan por una opción digital.
• Apuesta por la creatividad: permite que los pensamientos fluyan y escribe todo lo que desees. Habrá días en los que podamos escribir más páginas y otros menos.
• Busca inspiración: si sentimos que estamos algo bloqueados, sobre todo al principio, hay que buscar inspiración. La idea es escribir cuando nos sintamos más creativos.
• Regresa a los comienzos: vuelve a leer tus primeros textos, después de cierto tiempo, y reflexiona sobre cómo has progresado.
LAS CLAVES
• Escribir lo que pasa diariamente es una herramienta que puede resultar muy beneficiosa para despejar ideas, registrar sentimientos y emociones y hasta proyectar metas.
• Si bien el hecho de tener un diario es algo que no es nuevo y que muchas veces se relaciona a la adolescencia, hoy es una práctica cada vez más difundida para todas las edades.
• Algunos de los beneficios de esta actividad son: gestionar mejor el estrés y aumentar la claridad mental. En un contexto de sobrecarga informativa, la Escuela de Medicina de Harvard recomienda esta actividad como una buena manera de mejorar el bienestar intelectual.
• Si bien muchas personas lo vinculan con una actividad que se realiza en un cuaderno de papel o agenda, existen herramientas digitales que pueden ser aliados fundamentales para que esta tarea se vuelva algo más sencillo y creativo.
FUENTES: ACTIVA PSICOLOGÍA, WESTWING Y POCHTECA.
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