(Ernesto Mastrascusa/EFE)
El gobierno de Cuba criticó este sábado el reciente ofrecimiento de ayuda humanitaria planteado por Estados Unidos, calificándolo de un gesto con “propósitos políticos groseramente oportunistas” y no de una verdadera asistencia a la población afectada por la crisis en la isla.
La declaración fue emitida por el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, quien sostuvo que el ofrecimiento estadounidense es tardío, limitado y sobrepreciado, y solo busca objetivos políticos, en lugar de responder a las necesidades reales de la población.
“Lo que define la actitud del gobierno de Estados Unidos hacia Cuba y nuestro pueblo es la guerra económica despiadada y prolongada que han experimentado varias generaciones de cubanos. Esa política de agresión y bloqueo debe cambiar”, afirmó Rodríguez en su crítica a la propuesta de ayuda.
La administración estadounidense anunció recientemente que destinará 6 millones de dólares en ayuda humanitaria a la isla, que será gestionada localmente por la Iglesia Católica y distribuida a través de parroquias, en medio de una crisis agravada por la falta de hidrocarburos y presiones económicas.
El ofrecimiento llega en un contexto de tensiones entre ambos países, exacerbadas por medidas de presión de la Casa Blanca contra Cuba y la situación política y económica en la región caribeña. Entre estas tensiones se incluye la detención de aliados venezolanos de La Habana, la reducción de importaciones de petróleo desde Venezuela y las amenazas de aranceles estadounidenses a países que suministren crudo a la isla, todos aspectos que el gobierno cubano ha denunciado como formas de coerción extranjera.
Representantes del gobierno cubano han insistido en que los problemas estructurales de la isla están vinculados a décadas de bloqueo económico impuesto por Washington, y consideran que la ayuda planteada no aborda las causas profundas de la crisis ni las necesidades de su pueblo.
