Un frappé de fresas es de esas recetas que salvan una merienda y se sienten “especiales” sin complicarte.
Frappé de fresas casero (2 vasos)
Ingredientes
- 2 tazas de fresas (lavadas y sin rabito; pueden ser frescas o congeladas)
- 1 ½ tazas de hielo
- 1 taza de leche (regular o vegetal)
- 2 a 3 cucharadas de azúcar, miel o sirope (ajusta al gusto)
- ½ cucharadita de extracto de vainilla (opcional, pero recomendado)
- ¼ taza de crema espesa, half & half o yogurt natural/vanilla (opcional, para más cremosidad)
- 1 cucharada de jugo de limón (opcional, realza el sabor de la fresa)
- Crema batida para servir (opcional)
Opcional para “modo café”: ½ taza de café frío o 1–2 shots de espresso ya fríos.
Procedimiento
- Enfría las fresas (si usas frescas). Si tienes tiempo, mételas 15–20 minutos al freezer para un frappé más espeso.
- Licúa la base. En la licuadora, añade leche, endulzante, vainilla y (si vas a usar) crema o yogurt.
- Agrega fresas y hielo. Incorpora las fresas y luego el hielo. Licúa 30–60 segundos, o hasta que quede bien granizado y uniforme.
- Prueba y ajusta. Si lo quieres más dulce, añade un poco más de endulzante. Si lo quieres más espeso, agrega más hielo o fresas congeladas. Si quedó muy espeso, añade un chorrito de leche.
- Sirve bonito. Puedes decorar el vaso con sirope de fresa, servir el frappé y coronar con crema batida y un pedacito de fresa.
Tips rápidos para que quede brutal
- Más cremoso: usa yogurt o un poco de crema/half & half.
- Más “frappé de coffee shop”: añade 1 scoop de helado de vainilla y reduce el azúcar.
- Más ligero: usa leche baja en grasa o vegetal y endulza con miel o dátiles.
