La víspera del Día de San Valentín este año llega con una sorpresa, la coincidencia con el temido viernes 13, que para millones de personas en Estados Unidos no pasa desapercibido.
Entre tradiciones religiosas, mitos ancestrales y la influencia del cine y la cultura popular, la fecha sigue despertando curiosidad, temor y hasta cambios en el comportamiento cotidiano, especialmente entre millones de hispanos.
Pero ¿qué significa realmente la fecha?, ¿qué hay de cierto detrás de su fama de mala suerte?, y en todo caso, ¿cómo mejorar la suerte?
Cada vez que el calendario marca un viernes 13, resurgen las mismas preguntas: ¿por qué se asocia con la desgracia?, ¿existen pruebas de que sea un día peligroso?, y ¿qué rituales o prácticas se recomiendan para atraer la buena fortuna?
La respuesta mezcla historia, religión, psicología y folclor, elementos que han construido una de las supersticiones más persistentes del mundo occidental.
¿Qué pasa el viernes 13?
El temor al número 13 tiene raíces antiguas y diversas, en muchas culturas, el 12 era visto como un número “perfecto” o equilibrado —12 meses del año, 12 horas en el reloj, 12 apóstoles— mientras que el 13 rompía ese orden, convirtiéndose en símbolo de caos o anomalía.
En las creencias cristianas, el número adquirió connotaciones negativas por la Última Cena, donde 13 personas compartieron la mesa antes de la traición de Judas.
Además, el viernes ya arrastraba una reputación sombría por la creencia de que ese día ocurrió la crucifixión de Jesús, de modo que la combinación de ambos elementos dio origen a la mala fama del viernes 13.
Otros relatos históricos reforzaron el mito, uno de los más citados es el arresto masivo de los Caballeros Templarios el viernes 13 de octubre de 1307, que terminó con la caída de la orden y dejó una huella simbólica en la cultura europea.
También existen referencias en la mitología nórdica, donde la llegada del dios Loki como decimotercer invitado a un banquete desencadenó tragedias.
¿Y qué pasa con el martes 13?
Mientras que en Estados Unidos y gran parte de Europa el viernes 13 domina el imaginario colectivo, en países de habla hispana el miedo tradicionalmente se centraba en el martes 13.
Este temor se asocia con Marte, el dios romano de la guerra, asociado con conflictos y destrucción.
Sin embargo, la globalización y la influencia del cine estadounidense popularizaron el viernes 13 entre comunidades latinas, que actualmente conviven con ambas supersticiones.
De hecho hasta hay un famoso refrán que dice “En martes 13, ni te cases ni te embarques”, el cual refleja cómo estas creencias se manifiestan en la cultura popular.
Mitos y realidades
A pesar de la fama de la fecha, expertos señalan que no existen pruebas estadísticas de que el viernes 13 sea más peligroso que cualquier otro día.
Estudios y análisis históricos indican que no se registran aumentos significativos de accidentes o tragedias vinculadas al calendario; sin embargo, el impacto psicológico es real.
Muchas personas evitan viajar, firmar contratos o iniciar proyectos importantes en esta fecha, por lo que se estima que cada viernes 13 se pierden cientos de millones de dólares en actividades económicas debido a decisiones motivadas por la superstición.
El cine también ha jugado un papel fundamental, películas de terror y novelas populares consolidaron la imagen del viernes 13 como símbolo del miedo moderno, reforzando una tradición que antes tenía un origen principalmente religioso o histórico.
Amuletos de la ‘buena suerte’
Entre comunidades hispanas, especialmente aquellas con raíces latinoamericanas, se han popularizado rituales para “protegerse” de la mala suerte, algunas prácticas comunes incluyen:
- Evitar iniciar negocios o proyectos importantes ese día.
- Tocar madera para alejar energías negativas.
- Usar amuletos o talismanes considerados protectores.
- Realizar limpiezas espirituales o energéticas.
- No sentar a 13 personas en una misma mesa.
- Evitar pasar debajo de escaleras o romper espejos.
Aunque estas prácticas no tienen respaldo científico, expertos en psicología social señalan que pueden ayudar a reducir la ansiedad al brindar una sensación de control frente a lo desconocido.
¿Cómo “mejorar la suerte” sin caer en el miedo?
Especialistas recomiendan adoptar enfoques racionales para enfrentar la fecha sin caer en el estrés:
- Mantener rutinas normales.
- Evitar decisiones basadas únicamente en supersticiones.
- Practicar actividades que reduzcan la ansiedad, como ejercicio o meditación.
- Enfocar el día como una oportunidad cultural o recreativa —por ejemplo, disfrutar películas de terror o reuniones temáticas.
- Recordar que la percepción de mala suerte suele estar ligada al sesgo de confirmación: las personas recuerdan más los eventos negativos cuando esperan que ocurran.
