(Alcaldía de Nueva York/EFE)
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, advirtió este martes de que se verá obligado a subir los impuestos a la propiedad para paliar el déficit presupuestario de la ciudad si no se aumentan los gravámenes a la población más rica.
“Hay dos caminos para cerrar la brecha presupuestaria. El primero es el más sostenible y justo: aumentar los impuestos a los más ricos y las corporaciones y corregir el desequilibrio entre lo que la ciudad proporciona al estado y lo que recibimos a cambio”, explicó Mamdani en una rueda de prensa.
De no llevarse a cabo esta opción, indicó, Nueva York “se verá obligada” a incrementar los impuestos a la propiedad y a recurrir al saqueo de sus reservas, lo que “debilitará nuestra base fiscal a largo plazo y hará recaer la responsabilidad de resolver esta crisis sobre los neoyorquinos de clase trabajadora y media”.
En concreto, Mamdani, que presentó su presupuesto preliminar para el año fiscal 2027, apostó por aumentar el impuesto sobre la renta personal de los neoyorquinos que ganan más de USD 1 millón anuales, así como por subir los impuestos a las empresas más rentables.
Así, su presupuesto preliminar, de USD 127,000 millones, incluiría un aumento del 9.5 % en el tipo de impuesto a la propiedad, lo que cubriría un déficit de USD 5,400 millones durante los próximos dos años.
Antes que Mamdani, los exalcaldes Michael Bloomberg y Bill de Blasio ya aumentaron estos gravámenes para afrontar el colapso financiero de 2008 y la crisis de la pandemia, respectivamente.
La propuesta del socialista también incluye extraer casi USD 1,000 millones de las reservas de Nueva York y otros USD 229 millones de un fondo destinado a costear los beneficios de salud de las personas jubiladas.
La gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, se ha opuesto a la idea de aumentar impuestos a la población más rica y las grandes empresas, una de las propuestas estrella de Mamdani durante su campaña electoral.
Por su parte, el contralor de la ciudad, Mark Levine, criticó en un comunicado la medida propuesta por el alcalde y aseguró que depender de un aumento de estos impuestos y de una reducción significativa de las reservas para afrontar la brecha presupuestaria “tendría consecuencias nefastas”.
Levine recalcó además que la ciudad también necesita una mayor ayuda de Albany —la capital del estado de Nueva York— para corregir el desequilibrio de financiación existente entre ciudad y estado.
El presupuesto presentado por el alcalde deberá ser aprobado antes del 30 de junio.
