


En la era del streaming en 4K y los videojuegos en la nube, la estabilidad de la conexión es tan importante como la calidad del panel. La eterna duda entre conectar el televisor por cable Ethernet o mediante Wi-Fi tiene una respuesta técnica clara, pero que depende directamente del uso que le des a tu equipo.
Mientras que el Wi-Fi ofrece comodidad y ha evolucionado con estándares de alta velocidad, el cable sigue siendo el rey de la latencia. Desglosamos cuál opción elegir para que tu experiencia de usuario sea impecable este 2026.

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Cable Ethernet: La victoria de la estabilidad sobre la velocidad teórica
La principal ventaja del cable Ethernet (LAN) es la consistencia. Al ser una conexión física, es inmune a las interferencias de otros dispositivos electrónicos, paredes o redes vecinas que suelen saturar el espectro del Wi-Fi. Si eres un usuario que consume contenido en plataformas de alta fidelidad o utilizas servicios de cloud gaming, el cable es tu mejor aliado porque ofrece la latencia (ping) más baja posible.
Sin embargo, hay un detalle técnico que muchos usuarios desconocen: la mayoría de los Smart TVs actuales, incluso los de gama alta, cuentan con puertos Ethernet limitados a 100 Mbps. En un mundo donde las conexiones de fibra óptica superan el Gigabit, esto puede parecer un cuello de botella, aunque es más que suficiente para un streaming en 4K fluido, que suele requerir entre 25 y 50 Mbps.

Wi-Fi: Potencia inalámbrica y sus desafíos
El Wi-Fi ha ganado terreno gracias a los estándares Wi-Fi 6 y 6E. En condiciones ideales y con un router cercano, la velocidad inalámbrica puede superar fácilmente la barrera de los 100 Mbps del puerto físico del televisor. Esto hace que el Wi-Fi sea, técnicamente, “más rápido” en términos de descarga pura.
No obstante, el Wi-Fi es una señal compartida. Cada dispositivo conectado en el hogar compite por el mismo ancho de banda, lo que puede provocar micro-cortes o caídas en la resolución del video durante horas pico. Además, la distancia y los obstáculos físicos degradan la señal drásticamente, algo que no sucede con un cable de red categoría 6 o superior.
El veredicto técnico: Si tu televisor está cerca del router y buscas estabilidad absoluta para jugar o ver cine sin interrupciones, el cable Ethernet es la opción superior. Si prefieres la estética de una pared sin cables y tienes un router potente con tecnología moderna, el Wi-Fi te dará velocidades de descarga mayores, aunque con un riesgo mayor de inestabilidad.
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