(Alejandro Ernesto/EFE)
El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha mantenido conversaciones secretas con el nieto y actual cuidador del expresidente cubano Raúl Castro, mientras Estados Unidos ejerce una presión sin precedentes sobre el Gobierno de La Habana, informó este miércoles Axios.
Las conversaciones entre Rubio y Raúl Guillermo Rodríguez Castro, de 41 años, estarían eludiendo los canales oficiales del Gobierno cubano y, según el medio, demuestran que la administración de Donald Trump considera al revolucionario, de 94 años, como el verdadero responsable de la toma de decisiones en la isla, aunque ya no sea presidente.
“Yo no las llamaría ‘negociaciones’, sino ‘discusiones’ sobre el futuro”, declaró un alto funcionario de la administración de Trump citado por Axios.
Rubio —de raíces cubanas— y su equipo consideran que el nieto de Castro y su círculo representan a sectores más jóvenes y con mentalidad empresarial, para quienes el comunismo revolucionario ha fracasado y que valorarían un acercamiento a Estados Unidos.
“Nuestra postura —la postura del gobierno estadounidense— es que el régimen tiene que irse”, declaró el alto funcionario, “pero cómo se verá eso exactamente depende del presidente Trump y aún no lo ha decidido. Rubio sigue en conversaciones con su nieto”.
Los asesores de Trump han hablado con otros cubanos influyentes, pero Rodríguez Castro sería considerado una figura clave, según el medio.
Una fuente citada por Axios señaló que el nieto de Castro “es la niña de los ojos de su abuelo”, que sirvió como guardaespaldas y mantiene vínculos con aliados que dirigen el conglomerado militar-empresarial GAESA, y describió las conversaciones como “sorprendentemente” amistosas.
La posibilidad de un diálogo entre Washington y La Habana para aliviar la asfixia petrolera de la isla vuelve a cobrar fuerza tras recientes declaraciones de la administración estadounidense que apuntan a contactos.
Trump aseguró el lunes por la noche, a bordo del avión presidencial, que su Gobierno mantiene conversaciones con altos cargos del Ejecutivo cubano, algo que La Habana ha negado.
“Estamos hablando con Cuba ahora mismo. Marco Rubio está hablando con Cuba ahora mismo, y deberían totalmente llegar a un acuerdo, porque es realmente una amenaza humanitaria”, afirmó.
El férreo bloqueo energético de EE. UU. sobre la isla está teniendo consecuencias en el abastecimiento de productos. Los vehículos disminuyen en las calles, hospitales y oficinas estatales operan en servicios mínimos y los apagones se extienden por horas en toda Cuba.
