Hilary Duff se despidió públicamente de Robert Carradine, su papá en pantalla en ‘Lizzie McGuire’, luego de que se confirmara la muerte del actor a los 71 años. De acuerdo con reportes de Associated Press y People, la familia informó que Carradine murió por suicidio tras vivir durante años con trastorno bipolar.
Según AP, la familia confirmó que Robert Carradine murió por suicidio después de más de dos décadas viviendo con trastorno bipolar, y compartió esa información con la intención de abrir conversación sobre salud mental y combatir el estigma. People también reportó el fallecimiento y recogió que el entorno del actor buscaba que su historia sirviera para visibilizar la importancia de pedir ayuda.
Carradine dejó huella en el cine, incluida la comedia de culto ‘La revancha de los novatos’, pero para gran parte del público su rostro quedó ligado a ‘Lizzie McGuire’, serie que impulsó la carrera de Duff a inicios de los 2000.
Hilary Duff le dice adiós a Robert Carradine con un desgarrador mensaje
A través de sus redes sociales, Duff compartió un par de fotografías junto a Carradine, a quien llamó cariñosamente “Bobby”, que remiten a la época en la que trabajaron juntos en la serie que definió una generación. El actor interpretó a Sam McGuire, padre de Lizzie, a lo largo de la producción televisiva y su película.
En su mensaje, la también cantante expresó el golpe emocional que le provocó la noticia y revivió el ambiente familiar que se construyó dentro del proyecto. “Esto duele. Es muy difícil enfrentar esta realidad sobre un viejo amigo. Había tanta calidez en la familia McGuire y siempre me sentí muy cuidada por mis padres en la pantalla… Me entristece profundamente saber que Bobby estaba sufriendo. Mi corazón está con él, con su familia y con todos los que lo amaban”, escribió Duff.
La actriz también mencionó a Hallie Todd, quien interpretó a la mamá de Lizzie, al recordar la contención que sintió durante el rodaje. Para muchos fans, el mensaje funcionó como una ventana íntima a la dinámica detrás de cámaras, donde Carradine era visto como una presencia amable y protectora.
