La gobernadora Jenniffer González Colón inauguró la cabina modernizada de la torre de control del Aeropuerto Internacional Rafael Hernández en Aguadilla, como parte de un esfuerzo para reforzar la seguridad y eficiencia de las operaciones aéreas en la isla.
El proyecto, que conllevó una inversión de $4,366,164 con fondos de la Administración Federal de Aviación (FAA) y de la Autoridad de los Puertos, representa la primera rehabilitación mayor de esta infraestructura desde 1998.
“Esta modernización es una inversión directa en la seguridad y el desarrollo económico de Puerto Rico. Estamos fortaleciendo nuestras capacidades aeroportuarias con tecnología de vanguardia que permite operaciones más seguras y eficientes”, expresó la gobernadora.
La mandataria añadió que la mejora posiciona a Aguadilla como un punto estratégico para la conectividad aérea en la región.
Por su parte, el director ejecutivo de la Autoridad de los Puertos, Norberto Negrón, destacó que la renovación forma parte de un esfuerzo más amplio para actualizar la infraestructura aeroportuaria del país.
“La Torre de Control Aéreo no recibía un reacondicionamiento tan detallado desde la década de los noventa. Este es un proyecto abarcador que modernizará las funciones en esta facilidad con nuevos sistemas de seguridad y control de tráfico”, indicó.
Entre las mejoras implementadas se incluyen nuevos equipos para optimizar la visibilidad del espacio aéreo, un sistema actualizado de control de iluminación de pista y unidades de respaldo energético que garantizan la operación continua de sistemas críticos.
El proyecto también integró un Sistema Automatizado de Observación Meteorológica (AWOS), que permite medir en tiempo real variables como el viento, la temperatura y la presión atmosférica, información esencial para la seguridad de despegues y aterrizajes.
Además, se instalaron controles de acceso electrónicos, sistemas de protección como pararrayos y mejoras estructurales en la torre, junto con nuevo mobiliario para el personal.
Como parte de la iniciativa, también se implementó un sistema de seguridad adicional con una inversión de $1.19 millones, que incluye cámaras de alta resolución para monitoreo en tiempo real.
