La presidenta de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Zayira Jordán Conde, ejecutó este martes una amplia reconfiguración administrativa que resultó en la salida de cinco rectores de distintos recintos del sistema universitario, en lo que perfila como uno de los movimientos de mayor alcance en la gobernanza reciente de la institución.
La determinación incluye el retiro de confianza a la rectora del Recinto de Río Piedras, Angélica Varela Llavona, así como la solicitud de renuncia al rector del Recinto de Mayagüez, Agustín Rullán Toro. A esto se suman las renuncias inmediatas del rector de Bayamón, Miguel Vélez Rubio, la rectora de Ponce, Tessie Cruz Rivera, y la rectora de Aguadilla, Sonia Rivera González.
Una fuente de Metro aseguró además que vienen más movimientos en otros recintos.
Según la presidenta, las decisiones responden a un proceso de evaluación interna enfocado en reforzar el funcionamiento institucional en un momento que describió como crítico para el sistema universitario.
“En mi rol como presidenta del sistema universitario, tengo la responsabilidad indelegable de velar por el funcionamiento eficiente a nivel administrativo, académico y fiscal de cada uno de nuestros recintos. Estas determinaciones responden a un proceso de evaluación responsable, ponderado y centrado exclusivamente en el fortalecimiento institucional de la Universidad”, expresó Jordán Conde en declaraciones escritas.
Sin embargo, este medio supo que el retiro de confianza está también vinculado con la batalla de bandos al interior del Partido Nuevo Progresista (PNP).
La funcionaria enmarcó los cambios dentro de una estrategia de alineación administrativa y ejecución más ágil ante retos que incluyen infraestructura, estabilidad fiscal, cumplimiento reglamentario y servicios al estudiantado.
“La gobernanza universitaria requiere alineación estratégica, ejecución efectiva y una administración capaz de responder con agilidad a los retos institucionales”, sostuvo en el comunicado oficial.
Jordán Conde también agradeció la labor de los rectores salientes, aunque subrayó que las decisiones responden a la necesidad de una “unidad de propósito” y una visión compartida entre los recintos y la administración central.
El movimiento ocurre en momentos en que la UPR enfrenta presiones fiscales, exigencias de transformación institucional y cuestionamientos sobre la operación de algunos programas académicos y estructuras administrativas, temas que han estado en el centro del debate público y político en los últimos años.
La presidenta adelantó que los nuevos rectores ya fueron identificados y que sus nombramientos se anunciarán próximamente como parte de esta reorganización.
“La transformación institucional es firme, medible y no se detiene. Nuestro compromiso es con los estudiantes, el personal docente y no docente, y con el fortalecimiento integral de la UPR”, afirmó.
La presidenta misma ha estado en controversia y organismos internos de la comunidad universitaria le han retirado su confianza.
