El australiano Oscar Piastri (McLaren) fue el más rápido este viernes en la jornada de entrenamientos libres para el Gran Premio de Japón, el tercero del Mundial de Fórmula Uno, que se disputa en el circuito de Suzuka, donde relegó al segundo y al tercer puesto a los Mercedes del joven italiano Andrea Kimi Antonelli y del inglés George Russell, líder del campeonato por delante del anterior.
Piastri, de 24 años, cubrió los 5,807 metros de la legendaria pista nipona en 1 minuto, 30 segundos y 133 milésimas, 92 milésimas menos que Antonelli, ganador hace dos domingos en China, y con 205 milésimas de ventaja sobre Russell. Vencedor en la prueba inaugural, en Australia, y primero en el sprint de Shanghái, que lidera el campeonato con 51 puntos, 4 más que su joven compañero.
El australiano firmó la vuelta rápida de la jornada en el segundo entrenamiento, en el que todos lograron, con los neumáticos de compuesto blando, los mejores tiempos del día, antes de efectuar simulación de carrera; en un ensayo en el que su compañero, el inglés Lando Norris, de 26 años, último campeón mundial, marcó el cuarto tiempo, a medio segundo.
Los españoles Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin) marcaron el decimotercero y el decimonoveno tiempo, respectivamente, en una jornada en la que el foco se centró en el doble campeón mundial asturiano, que retrasó una jornada su llegada a Suzuka debido a su reciente paternidad.
“Todo salió bien. Tanto la mamá (la periodista Melissa Jiménez), como el bebé están bien”, apuntó, en declaraciones a Dazn, Alonso, de 44 años, 32 veces triunfal -dos de ellas en Japón, una en Suzuka, en 2006 (el año que revalidó título), y otra dos años después, en Fuji– y con 106 podios en la categoría reina.
Eso, después de confirmar que su excelente momento personal no se corresponde con las prestaciones del muy flojo AMR26, con el que se quedó a 3.4 segundos del crono de Piastri. En una jornada en la que los Ferrari acabaron por detrás de McLaren y de Mercedes: el monegasco Charles Leclerc concluyó quinto, a más de 0.7 segundos; y el séptuple campeón mundial inglés Lewis Hamilton fue sexto, a casi 0.85 segundos.
Sainz, de 31 años, que tampoco ha tenido el arranque deseado, al menos sumó 2 puntos al acabar noveno hace dos domingos en Shanghái. Este viernes fue decimotercero, a 1.4 segundos de Piastri, en la legendaria pista nipona, en la que, sobre el papel, se antoja que volverá a tener problemas para puntuar.
En la nueva era de la F1, con los numerosos cambios derivados del recién estrenado reglamento técnico, de momento, la cosa no pinta excesivamente bien para los hispanohablantes. El argentino Franco Colapinto (Alpine, 22 años) -décimo en China– se inscribió decimoséptimo en la tabla de tiempos, a 2.305 segundos del australiano; mientras que el mexicano Sergio Pérez (Cadillac), subcampeón hace 3 años -y que, tras 1 ausente, regresó esta temporada a la categoría reina- fue vigésimo, a algo más de 3.5 segundos.
‘Checo‘, de 36 años, el mejor piloto de la historia de México, se quedó en su mejor intento a poco más de 3.5 segundos del ‘aussie’ de McLaren, tercero en la general del año pasado.
Mercedes había dominado el primer libre gracias a Russell (1:31.666), solo 26 milésimas más rápido que su compañero Antonelli, que, con 19 años, en Shanghái se convirtió en el segundo piloto más joven en ganar en F1 y en el primer italiano desde que lo hiciera por última vez hace 20 años Giancarlo Fisichella.
Por detrás de las flechas plateadas se habían ordenado los McLaren de Norris -a 132 milésimas– y Piastri -a 0.2 segundos-; y los dos Ferrari. Leclerc había marcado el quinto tiempo, justo por delante de Hamilton.
Max Verstappen (28 años), que el año pasado, con un espectacular final, estuvo a punto de firmar un quinto título mundial seguido con un coche inferior, está asimilando que, o mucho cambian las cosas, o este curso lo tendrá aún mucho más difícil con un monoplaza bastante peor aún.
‘Mad Max‘ había sido séptimo, a casi 0.8 segundos de Russell, en la sesión matinal, y acabó décimo, a 1.3 segundos de Piastri, por la tarde.
Alonso, a causa de su recién estrenada paternidad, retrasó una jornada su llegada a Japón y no rodó en la matinal, en la que cedió -en el circuito propiedad de Honda, nuevo motorista de Aston Martin– su nefasto AMR26 al probador estadounidense Jak Crawford, que cerró la tabla de tiempos, a 4.7 segundos de Russell y 1 segundo por detrás del canadiense Lance Stroll, el compañero del doble campeón mundial asturiano.
Sainz -con un FW48 demasiado pesado y al que le falta carga aerodinámica- había sido decimoséptimo (1.7 segundos de Russell), un puesto por detrás de Colapinto, que fue 0.02 segundos más rápido que el madrileño.
‘Checo‘, decimonoveno el primer entrenamiento, a 2.5 segundos del inglés de Mercedes, tardó en salir a pista en la segunda sesión, al parecer con el suelo de su Cadillac dañado por el toque que se había dado con el tailandés Alex Albon, el compañero de Sainz, por la mañana. En un incidente anotado por los comisarios y que se resolvió sin sanción alguna.
Por la tarde, en la legendaria pista nipona McLaren se cruzó tímidamente con el hasta ahora claro dominio de Mercedes, en un Gran Premio cuyos entrenamientos se completarán este sábado, horas antes de la calificación, que ordenará la formación de salida de la carrera del domingo; prevista a 53 vueltas, para completar un recorrido de 307.4 kilómetros.
En la cronometrada principal, la FIA (Federación Internacional del Automóvil), con el voto favorable de los equipos, ha decidido reducir la capacidad de recarga, por lo que el motor de combustión cobrará mayor protagonismo que el eléctrico y el pilotaje no tendrá que ser tan conservador. Algo que, sin embargo, no sucederá en carrera, para la que no entra en vigor esta normativa.
