Una demanda fue presentada en el Tribunal Federal de los Estados Unidos, Distrito de Puerto Rico, en contra del manejador de artistas Rafael “Raphy” Pina Nieves por el exponente urbano Juan Antonio García, conocido como “Sir Speedy”.
En la demanda, el exponente urbano realiza una serie de denuncias por alegado incumplimiento de contrato, falta de pago de regalías y hasta amenazas por parte del manejador.
El demandante alega en el recurso legal que es víctima de un “patrón prolongado de incumplimiento contractual, explotación económica ilícita, coacción violenta e intimidación” por parte de Raphy Pina, al mismo tiempo que alega que el productor y su empresa Pina Records “se han beneficiado durante décadas de las obras musicales del demandante” y se ha negado a cumplir con sus obligaciones contractuales.
El demandante también alega que Pina ha intentado silenciarlo mediante “violencia callejera” y además lo acusa de “intimidación que amenaza la vida del demandante”, al mismo tiempo que asegura que Pina tiene una “red de entidades corporativas bajo su control, utilizadas para evadir la responsabilidad personal y eludir las obligaciones contractuales y legales”.
García alega en el recurso legal que Pina se apropió de derechos de propiedad intelectual de su obra al registrar con su nombre varios trabajos que fueron de su composición. Ante esto, también señala que Pina no le ha pagado las regalías de sus temas.
“A pesar de las obligaciones contractuales claras y expresas, los demandados no han pagado las regalías adeudadas al demandante y nunca han presentado ningún estado contable, ocultando deliberadamente el alcance de su explotación y los ingresos generados por el trabajo del demandante”, señala.
En la demanda se indica que el artista firmó un contrato de grabación con RAP Records (Pina Records) el 6 de agosto de 2002, mediante el cual se establece que los demandados estaban obligados a pagar regalías y presentar informes contables periódicos, entre otras obligaciones importantes en relación con la explotación de ciertas obras musicales. Según el acuerdo, al artista se le debía pagar: una regalía de $6 por cada CD vendido en Puerto Rico, $5 por cada CD vendido fuera de Puerto Rico, $3.50 por cada casete u otro formato de audio vendido en Puerto Rico y $3 por cada casete u otro formato de audio vendido fuera de Puerto Rico.
“A pesar del flagrante incumplimiento de todas estas obligaciones, los demandados continúan explotando comercialmente dichas obras hasta el día de hoy a través de plataformas de transmisión digital y otros canales comerciales, generando así ingresos continuos mientras retienen el pago y la información financiera del demandante”, señala.
Sin embargo, en la propia demanda se indica que, al momento de firmar el contrato, Speedy tenía 19 años y carecía de representación legal y asesoría, mientras que Pina ya contaba con suficiente experiencia en la industria musical.
En el documento también se señala que el demandante realizó varios temas por los cuales nunca recibió paga. Sin embargo, se admite que fueron acuerdos verbales entre Pina y el artista. Posteriormente, el artista alega que comenzó a exigir paga por su trabajo, pero se le presentaron “excusas” y no se le llegó a dar su compensación.
Incluso, en el documento se va más allá y se asegura que el manejador ha realizado amenazas en contra de la vida del artista.
“En una ocasión, cuando el demandante acudió a la oficina de Pina para exigir el pago y que rindiera cuentas, Pina intensificó el encuentro, convirtiéndolo en una amenaza directa y explícita. Durante ese encuentro, Pina sacó un arma de fuego, la cargó, la amartilló en presencia del demandante y declaró, en esencia, que quienes se comportan como él terminan muertos. Posteriormente, el demandante fue expulsado por la fuerza del local”, lee el documento.
Del mismo modo, se indica que en otra ocasión el demandante fue golpeado por un grupo de individuos cuando fue a exigir sus pagos.
En la demanda, el artista exige que se lleve a cabo un juicio por jurado.
Recientemente, Pina también fue demandado por una mujer que alega que hubo negligencia cuando sufrió un accidente en la “Pinarazzi”, la famosa embarcación del manejador de artistas.
