El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que no le preocupa “en absoluto” la posibilidad de cometer crímenes de guerra mientras mantiene sus amenazas de destruir infraestructuras clave de Irán si no reabre el estrecho de Ormuz antes del plazo fijado.
“Espero no tener que hacerlo”, añadió el mandatario, que ha advertido de que puentes y centrales eléctricas iraníes podrían ser arrasados si no se cumple su ultimátum.
Durante una rueda de prensa en Washington, Trump reiteró que Irán “puede ser arrasado en una noche” y que el Ejército estadounidense dispone de capacidad para inutilizar infraestructuras estratégicas en cuestión de horas.
El presidente insistió en que la reapertura del estrecho de Ormuz es una prioridad clave y llegó a plantear que Estados Unidos debería controlar el paso marítimo.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, respaldó las amenazas y aseguró que el volumen de ataques seguirá aumentando si no hay acuerdo. “Irán tiene que elegir”, afirmó.
Las declaraciones se producen en medio de advertencias internacionales sobre la legalidad de atacar infraestructuras civiles, ya que organismos como la ONU han recordado que este tipo de acciones pueden violar el derecho internacional humanitario.
Advertencia de la ONU
La ONU recordó este lunes al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que las infraestructuras civiles y energéticas “no se pueden atacar” después de que el mandatario amenazara a Irán con destruir sus puentes y sus centrales energéticas si no reabre el estrecho de Ormuz antes de este martes por la noche.
Así lo dijo Stéphane Dujarric, el portavoz del secretario general de la ONU, en su rueda de prensa diaria, cuando quedan poco más de 24 horas para que se complete el ultimátum de Trump a Irán.
“La ONU se muestra muy clara en cuestiones relacionadas con el derecho internacional y, una vez más, insta a todas las partes a que cumplan con sus obligaciones en lo que respecta a la conducción de estas hostilidades. Recuerda que las infraestructuras civiles, incluidas las infraestructuras energéticas, no pueden ser atacadas”, declaró el portavoz.
Además, según Dujarric, esta prohibición se extiende a las infraestructuras civiles que “pudieran considerarse un objetivo militar” cuando un ataque pudiera causar “daños colaterales excesivos a la población civil”.
“Cualquier ataque contra infraestructuras civiles es una violación del derecho internacional y muy clara”, afirmó.
Críticas a aliados
En paralelo, Trump volvió a criticar a sus aliados, especialmente a la OTAN, así como a países como Japón y Corea del Sur, por no participar en la ofensiva contra Irán.
El mandatario acusó a varios socios de no ofrecer apoyo logístico ni militar, mientras destacó la colaboración de países del Golfo como Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, en un contexto de creciente escalada en Oriente Próximo.
