Las autoridades federales radicaron denuncias en la noche del sábado contra Noé Emanuel Torres-Santiago, José Ángel Colón-Arroyo y Efraín Coimbre-Lugo por la muerte del agente Eddie Santiago Rentas en la tarde del viernes en el estacionamiento de una megatienda en Ponce.
Las denuncias incluyen posesión de ametralladoras y armas de fuego con números de serie alterados. En el caso de Coimbre-Lugo, también se le imputa posesión de arma de fuego como persona convicta.
Según la investigación, el incidente ocurrió durante una operación encubierta de la División de Drogas, en la que se coordinó la compra de dos armas de fuego por cinco mil dólares. Las autoridades indicaron que las armas estaban modificadas con dispositivos para disparo automático.
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La denuncia establece que, mientras el agente encubierto contaba el dinero, Torres-Santiago sacó un arma de fuego y la apuntó con la aparente intención de robarle. En ese momento, Colón-Arroyo salió de un vehículo cercano armado y se unió al intento de asalto.
Los policías a cargo del caso que se encontraban en el área intervinieron, lo que provocó un intercambio de disparos. Durante el tiroteo, el agente Eddie Santiago Rentas, resultó herido de bala y posteriormente falleció.
Las autoridades federales indicaron que las armas ocupadas eran pistolas Glock modificadas con dispositivos de conversión a automático, conocidas como “machinegun conversion devices”, además de tener los números de serie eliminados. Un examen preliminar apuntó a que ambas armas podían disparar múltiples rondas con una sola presión del gatillo.
Según el documento judicial, Coimbre-Lugo admitió haber participado en la planificación del robo y en la transacción, fungiendo como conductor del vehículo utilizado en el incidente. También reconoció que tenía conocimiento de que las armas estaban modificadas y eran ilegales.
La investigación también establece que Coimbre-Lugo cuenta con una convicción previa por delito grave y se encontraba bajo supervisión federal al momento de los hechos, lo que sustenta el cargo adicional en su contra.
La Fiscalía federal solicitó la detención de los imputados en lo que continúan los procesos judiciales.
Eddie Santiago Renta, el policía encubierto fallecido el viernes en Ponce, era un agente de la Policía de Puerto Rico con cerca de 23 años de servicio en la Uniformada, gran parte de ellos dedicados a labores investigativas en la División de Drogas en el área sur.
A sus 49 años, Santiago Renta se desempeñaba como agente encubierto, un rol que implica participar en operativos de alto riesgo, incluyendo intervenciones relacionadas con el narcotráfico. Durante más de una década estuvo asignado a esta Unidad de Drogas en Ponce, donde acumuló experiencia en este tipo de operaciones.
En el ámbito personal, Santiago Renta era padre de cuatro hijos y estaba casado.
