El Gobierno de Estados Unidos anunció que revocará los visados de entrada a responsables de la Autoridad Palestina y de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), incluyendo al presidente Mahmud Abbas, de cara a la próxima Asamblea General de la ONU en septiembre. Washington aclaró que hará una excepción para los miembros de la misión permanente palestina ante Naciones Unidas.
La medida se enmarca en la línea de sanciones impuestas por el Departamento de Estado contra ambas organizaciones. Según explicó, la decisión responde al “incumplimiento de sus compromisos” y a que las autoridades palestinas habrían “socavado las perspectivas de paz” en medio del conflicto en Gaza.
El Gobierno estadounidense argumentó que la OLP y la Autoridad Palestina deben “repudiar sistemáticamente el terrorismo” y poner fin a la “incitación en la educación”, además de abandonar las apelaciones ante tribunales internacionales como el Tribunal Penal Internacional o la Corte Internacional de Justicia.
En su versión, estas acciones “contribuyeron a la negativa de Hamás a liberar a sus rehenes y al fracaso de las conversaciones de alto el fuego en Gaza”.
La medida llega en un contexto en el que varios países, entre ellos Francia, Reino Unido, Canadá y Australia, tenían previsto anunciar en la Asamblea General su reconocimiento al Estado palestino, un paso rechazado por Estados Unidos e Israel al considerarlo una “capitulación” frente a Hamás.
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, agradeció la decisión en un mensaje en la red social X dirigido al secretario de Estado, Marco Rubio. “Gracias al secretario Rubio por exigir responsabilidades a la OLP y a la Autoridad Palestina por recompensar el terrorismo, la incitación y el uso de la guerra legal contra Israel. Damos las gracias al presidente Donald Trump por esta valiente decisión y por apoyar a Israel una vez más”, escribió.
Por su parte, la oficina del secretario general de la ONU, António Guterres, solicitó explicaciones a Washington. “Estaremos en contacto sobre esta cuestión en el marco del Acuerdo de Sede entre Naciones Unidas y Estados Unidos”, señaló su portavoz, Farhan Haq, en declaraciones a Europa Press.
Reacción palestina
El Ministerio de Exteriores de la Autoridad Palestina expresó su “profunda consternación” por la decisión y confirmó que la delegación iba a ser encabezada por Abbas. Aseguró que la medida supone una “flagrante violación” del Acuerdo de Sede de la ONU de 1947, que garantiza la entrada de jefes de delegación y miembros de la organización para participar en sus reuniones.
“El Ministerio afirma que esta resolución no impedirá el reconocimiento del Estado de Palestina ni el consenso internacional para detener los crímenes de genocidio, desplazamiento y anexión contra nuestro pueblo”, concluyó el comunicado, en el que pide a Guterres, al Consejo de Seguridad y a los Estados miembros que actúen para frenar la implementación de la medida estadounidense.