El inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, ha propuesto este viernes otorgar un indulto al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández (2014-2022), condenado el año pasado en Estados Unidos a 45 años de cárcel por narcotráfico, en el marco de sus mensajes a favor del candidato del conservador Partido Nacional, Nasry Asfura, a las elecciones presidenciales de este fin de semana.
“Otorgaré un indulto total y completo al expresidente Juan Orlando Hernández, quien, según muchas personas a quienes respeto profundamente, ha sido tratado con mucha dureza e injusticia. Esto no puede suceder, especialmente ahora”, ha dicho, presagiando una victoria del candidato conservador que “encaminará” a Honduras “hacia un gran éxito político y financiero”.
Trump ha vuelto así a posicionarse sobre los comicios del país centroamericano: “Vote por ‘Tito’ Asfura para la Presidencia y felicidades a Juan Orlando Hernández por su próximo indulto”, ha expresado a través de un mensaje publicado en su perfil de Truth Social.
“Si ‘Tito’ Asfura gana la Presidencia de Honduras, debido a la gran confianza que Estados Unidos tiene en él, en sus políticas y en lo que hará por el gran pueblo hondureño, lo apoyaremos firmemente. Si no gana, Estados Unidos no malgastará su dinero, porque un líder equivocado solo puede traer resultados catastróficos a cualquier país, sea cual sea”, ha declarado.
Con todo, el presidente estadounidense ha concluido que “‘Tito’ será un gran presidente, y Estados Unidos trabajará estrechamente con él para asegurar el éxito, con todo su potencial, de Honduras”.
Esta misma semana, Trump ya apeló al voto para Asfura en un mensaje en el que atacó a la oficialista Rixi Moncada, que afeó que Washington sacudiera el “fantasma del comunismo” para inmiscuirse en la campaña, y al exvicepresidente Salvador Nasralla, que optó por garantizarle que tendrá en él “un aliado de las libertades”.
Los candidatos a las elecciones generales de Honduras que se celebran el domingo 30 de noviembre cerraron el pasado fin de semana una tensa campaña electoral marcada por las acusaciones de fraude y los ataques entre unos y otros, reprochándose tanto la difícil situación económica como la tensión en las calles.
Alrededor de seis millones de hondureños están habilitados para votar en unos comicios en los que, además del nuevo presidente, también están en juego la configuración del Congreso, cerca de 300 alcaldías, así como los veinte escaños de Honduras en el Parlamento Centroamericano.
