Al menos cuatro personas han muerto y una veintena han resultado heridas en un ataque del Ejército ruso contra la capital ucraniana, Kiev, según informaron las autoridades locales en las primeras horas de este viernes.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, indicó que 14 de los 19 heridos han sido hospitalizados, mientras que el resto recibió asistencia médica en el lugar. Entre las víctimas se encuentran cinco profesionales sanitarios, incluido uno fallecido, como consecuencia de los bombardeos que provocaron incendios, daños en infraestructura y cortes de electricidad y agua en distintos distritos de la ciudad, incluidos Dnipró, Desnianski, Pechersk y Darnitsia.
La Fuerza Aérea ucraniana precisó que las tropas rusas lanzaron 242 drones y 36 misiles, entre ellos catorce balísticos y 22 de crucero, de los cuales 226 aparatos no tripulados, ocho misiles balísticos y diez misiles de crucero fueron interceptados por los sistemas de defensa aérea. “Hay impactos de 18 misiles y 16 drones en 19 ubicaciones. Expresamos nuestras condolencias a los familiares de los muertos y heridos como resultado de otro ataque terrorista por parte de Rusia”, señaló el comunicado ucraniano.
Por su parte, Rusia afirmó que el ataque constituye “una respuesta al ataque terrorista del régimen de Kiev contra el presidente Vladimir Putin en la región de Nóvgorod el 29 de diciembre de 2025”, suceso que Ucrania niega y que incluso el presidente estadounidense, Donald Trump, ha puesto en duda. Según el Ministerio de Defensa ruso, el ataque incluyó el lanzamiento del misil hipersónico ‘Oreshnik’, con capacidad para portar cabezas nucleares, además de drones y misiles de largo alcance, y afectó a instalaciones de producción de drones e infraestructura energética vinculada al complejo militar ucraniano.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, destacó que “es necesaria una reacción clara del mundo, sobre todo de Estados Unidos, cuyas señales Rusia presta verdadera atención” y subrayó que el ataque tiene lugar en plena ola de frío y está dirigido contra la vida diaria de las personas ordinarias. Zelenskyy insistió en que apoyar la defensa aérea de Ucrania sigue siendo una prioridad absoluta y anunció que mantendrá conversaciones con aliados a todos los niveles sobre las medidas de respuesta necesarias.
El mandatario ucraniano también lamentó los daños sufridos por la Embajada de Qatar, “un Estado que tanto hace para mediar con Rusia para lograr la liberación de prisioneros de guerra y civiles detenidos en cárceles rusas”, y reiteró su condena a la violencia rusa contra la población civil.
El ataque ruso se produce pocos días después de que los aliados de Ucrania acordaran garantías de seguridad vinculantes para Kiev, incluido el despliegue de tropas internacionales liderado por Francia y Reino Unido, acuerdo rechazado por Moscú, que advirtió que cualquier fuerza multilateral en territorio ucraniano será considerada un objetivo militar legítimo.
