Determinada en cumplir su vocación de ayudar al prójimo, Yamilka Rivera Meléndez, exalumna de la Sociedad de Educación y Rehabilitación (SER) de Puerto Rico, se convirtió en la primera doctora en su familia, encaminada a ejercer como farmacéutica clínica.
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Luego de obtener en 2020 un bachillerato en Biología Enfoque Humano en la Universidad de Puerto Rico en Bayamón, la joven se trasladó a Fort Lauderdale, en el estado de Florida, para completar su doctorado en farmacia que culminó en 2024, en NOVA Southeastern University.
Pese a la preocupación de sus padres, decidió apostar por su carrera y mudarse. “En pleno COVID, con dos mascarillas, me monté en un avión sola y me fui para Florida. Viví sola por cuatro años, me gradué y empecé a hacer residencia”, rememoró en entrevista con Metro Puerto Rico.
Tras terminar los estudios, revalidó como farmacéutica y tiene licencia para trabajar en Florida y en Puerto Rico.
Desde que regresó al archipiélago, busca empleo en cualquier área clínica donde pueda utilizar las destrezas aprendidas en los últimos ocho años de formación académica y profesional.
“Ahora estoy disfrutando de la familia y tratando, dentro de todo, de brindarle a Puerto Rico todo lo que yo he recibido a través de mi profesión, que es la salud, y esperar en este nuevo año esa oportunidad de poder ayudar a muchas personas”, expresó, después del anuncio de que SER se declaró patrimonio, al que asistió para ofrecer su testimonio de la labor de la organización.
Rivera Meléndez forma parte de la familia de SER desde recién nacida.
Ella y su hermano gemelo nacieron por cesárea a los ocho meses por complicaciones con el embarazo, pero en su caso, los médicos no percibieron en los sonogramas que padecía focomelia, que es ausencia de extremidades, porque aparecía “arropadita” en el vientre.
“No hay nadie en mi familia con alguna condición, así que soy la primera”, añadió.
Antes de que los dieran de alta, su padre, quien junto a su esposa son voluntarios de la organización, había contactado a Nilda Morales Sandoval, presidenta de SER, para buscar apoyo. A las dos semanas de nacida, Yamilka comenzó una intervención temprana mediante terapias físicas y ocupacionales, por lo que la joven llama la sede su “segunda casa” y, a Morales Sandoval, como “Mamá Nilda”.
La doctora recordó que a sus cinco años, tras consultas médicas, tomó la decisión de amputar su pierna por un diagnóstico de enanismo que tenía el potencial de desarrollarle escoliosis.
Aunque utiliza prótesis, no necesitó terapia después del procedimiento: “Salí caminando por ahí, normal”, contó jocosamente. Mencionó que, aunque tiene prótesis para sus brazos, prefiere no usarlos, a menos que sea necesario para cursos o laboratorios.
En su adolescencia, se trasladó de la escuela pública de SER a University Gardens, especializada en ciencias y matemáticas, donde inició el noveno grado hasta su graduación. Durante esa etapa, se mantuvo participando en el coro de la entidad donde creció; hoy, como sus padres todavía, funge como voluntaria y atiende a la niñez de tres a siete años, ayudándoles en actividades y otros quehaceres académicos.
“Se siente bien volver y poder ayudar dentro de mi tiempo libre”, apuntó.
La entidad SER de Puerto Rico se convirtió en patrimonio el pasado miércoles tras la firma de la Ley 16 del 2026 por la gobernadora Jenniffer González Colón. La declaración facilita la asignación de millones de dólares en fondos para mantener y hasta expandir su operación.
Joaquín A. Rosado Lebrón cubre salud para Metro Puerto Rico a través del programa Report for America.
