Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos ha revocado la decisión de una corte inferior que permitió la liberación del activista propalestino Mahmoud Khalil, un paso que supone una victoria para la Administración Trump en sus esfuerzos por deportar al estudiante graduado por la Universidad de Columbia.
El Tribunal de Apelaciones para el Tercer Circuito, compuesto por tres jueces, determinó este jueves que la corte de distrito de Nueva Jersey “carece de jurisdicción” sobre el caso de Khalil en virtud de las leyes migratorias.
Esta resolución se produce después de que un juez federal concediera en junio pasado un recurso de habeas corpus, argumentando que el activista había sido detenido de manera “poco usual” bajo una normativa que otorga poderes al secretario de Estado, Marco Rubio, para arrestar a cualquier persona que represente una supuesta amenaza a los intereses estadounidenses.
El juez federal del distrito de Nueva Jersey, Michael Farbiarz, había fallado a favor de Khalil al concluir que no representaba un peligro para Estados Unidos, no había riesgo de fuga y que su libertad de expresión estaba siendo coartada. Tras la decisión, la Administración Trump apeló, señalando que la jurisdicción sobre el caso correspondía a un juez de inmigración.
Khalil, nacido en Siria y de padres palestinos, fue liberado en junio de un centro de detención del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Luisiana, tras ser arrestado en marzo durante protestas contra la ofensiva militar de Israel en la Franja de Gaza. Paralelamente, la jueza de inmigración de Luisiana, Jamee Comans, ordenó su deportación a Siria o Argelia, alegando omisión de información en su solicitud para residir y trabajar permanentemente en Estados Unidos; esta decisión también está siendo recurrida.
El Centro de Derechos Constitucionales (CCR), que representa a Khalil, aclaró que el fallo del tribunal de apelaciones “no entra en vigor de inmediato” y que la Administración Trump no puede volver a detener al activista hasta que se haga efectiva la orden. Khalil calificó la decisión de “decepcionante” y aseguró que continuará luchando “por todas las vías legales” hasta proteger sus derechos y los de personas en situaciones similares.
Por su parte, Bobby Hodgson, subdirector legal de la Unión de Libertades Civiles de Nueva York, afirmó que el tribunal “socava el papel de los tribunales federales para prevenir violaciones flagrantes de la Constitución al no abordar los derechos protegidos por la Primera Enmienda”. Hodgson añadió que “la disidencia no justifica la detención ni la deportación, y seguiremos defendiendo todos los derechos de Khalil”.
Durante más de tres meses, Khalil permaneció detenido en Luisiana, acusado de apoyar al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) en el contexto de las protestas propalestinas. Es residente permanente de Estados Unidos y está casado, con hijos estadounidenses.
