Adam Silver, comisionado de la NBA, confirmó que desde la liga estadounidense se han mantenido conversaciones con el Real Madrid, así como con “otros clubes españoles”, en relación al proyecto NBA en Europa, que podría conllevar la retirada o renuncia de licencias de la Euroliga desde la próxima temporada.
El mandatario de la liga estadounidense habló este jueves, minutos antes del partido que disputarán los Orlando Magic y los Memphis Grizzlies en el Uber Arena de la ciudad alemana de Berlín, donde afirmó que, además del Real Madrid, otros clubes españoles también han conversado acerca del proyecto, aunque no quiso dar más detalles y aseguró que se trató de “una ronda inicial de conversaciones”.
“No estoy en condiciones de confirmar informaciones concretas. Lo confirmaré más adelante. Hemos mantenido conversaciones con el Real Madrid y con otros clubes españoles. Pero, como he dicho, se trata de una ronda inicial de conversaciones que se han prolongado durante algún tiempo y que yo clasificaría más bien como una recopilación de información para asegurarme de que entiendo perfectamente lo que supondría una inversión a largo plazo, una inversión adicional en el baloncesto europeo. Por lo tanto, sería prematuro en este momento hablar de conversaciones más específicas con ningún club”, afirmó Silver.
Además de clubes alemanes, como el Alba Berlín, también nombró la gran afición y gran mercado existentes en Estambul, ya que tienen conocimiento de que habría “un gran apoyo para un equipo de esta nueva liga”.
Según el comisionado de la NBA, la idea pasa por crear “tradición”, en algo parecido a los equipos de fútbol europeo de la actualidad, cuya pasión se transmite “de generación en generación”. Por ello, advirtió de que este proyecto es a “largo plazo” y puso de ejemplo a la WNBA como iniciativa consolidada a lo largo de los años.
Asimismo, sobre la financiación inicial de estos clubes que decidan formar parte de esta iniciativa, que sí iría de la mano de FIBA, dijo que “procederá potencialmente, al menos de inicio, de los clubes miembros de la liga”, en una especie de “inversión” a lo largo de los años, a la vez que abogó por una fuente fija de ingresos deportivos dados por las retransmisiones en directo.
“Si logramos lanzar con éxito esta nueva liga, pasará un tiempo antes de que sea una empresa comercial viable. Esto no es para aquellos que tienen una perspectiva a corto plazo. No es que sean comparables, pero pienso en nuestra WNBA, que este año entra en su trigésima temporada. Durante la primera década de esa liga, cuando David Stern la supervisaba como comisionado de la NBA, la pregunta habitual era cuánto tiempo se mantendría, porque no parecía que fuera a ser una aventura exitosa. Si damos un salto de 30 años, es increíble lo que está sucediendo ahora mismo en el baloncesto femenino”, narró.
“Si lo hacemos bien, la liga puede tener su sede física aquí en Europa, pero la esperanza sería, al igual que con la NBA, que la gente la siguiera en todo el mundo. De la misma manera que estos grandes equipos de fútbol que tienen sus tradiciones. Hay seguidores en todo Estados Unidos, Asia o Sudamérica. Eso es lo que hace que estas organizaciones deportivas sean tan especiales. Y eso es exactamente lo que intentamos conseguir con una nueva liga aquí en Europa”, continuó.
Doncic y la “tradición” europea
Respecto a la gran “tradición” existente en el baloncesto europeo, Silver señaló que se tratará de “respetar” y que, además de la FIBA, están dispuestos a abrazar a nuevos socios que deseen aportar a este revolucionario proyecto.
“Recientemente, Luka Doncic y yo hemos hablado sobre esta liga. Y creo que es de vital importancia que respetemos las tradiciones del baloncesto europeo. El nivel competitivo del baloncesto europeo es fantástico y muchos de nuestros jugadores se formaron aquí. También debo mencionar que nuestro socio en esta operación es la FIBA. Estamos tratando de encontrar la mejor combinación entre lo antiguo y lo nuevo. Queremos contar con organizaciones de baloncesto existentes que comprendan la cultura del baloncesto europeo, comprendan las tradiciones, la historia… Hemos ido despacio porque queremos asegurarnos de escuchar a todas las partes interesadas”, analizó.
En esta línea, aseguró que esta liga respetará el calendario de selecciones y competiciones internacionales de clubes de la FIBA, subrayando su compromiso como “socios”.
Silver también fue preguntado por la carta de la Euroliga amenazando con emprender acciones legales contra la NBA por negociar con clubes de su competición para componer la nueva liga en Europa, a lo que respondió que el asunto está “en manos de sus abogados”, aunque quiso tender puentes para tratar de crear un espacio incluso con la Euroliga.
“No creo que sea inevitable que haya un conflicto. Creo que aquí hay una oportunidad para hacer crecer el baloncesto europeo. Francamente, estoy mucho más centrado en el panorama competitivo, no sólo con otros deportes en Europa, sino con otras opciones de entretenimiento. Así es como vemos la NBA. Ni siquiera en Estados Unidos nos consideramos necesariamente competidores de otras organizaciones de baloncesto u otras organizaciones deportivas. Competimos por la atención del público”, reflexionó.
Sobre si hay exjugadores de la NBA implicados en este proyecto, Silver confirmó que no hay un grupo de trabajo “específico”, pero sí que varios de ellos están ayudando en el proyecto, tales como Tony Parker, actual presidente del Asvel Lyon-Villeurbanne, club que disputa la Euroliga en la actualidad.
Aunque Silver no especificó fechas concretas, está previsto que esta nueva competición pueda ver la luz a partir de 2027.
