


Al menos 21 personas han muerto y más de 100 heridas, de las cuales 25 se encuentran en estado grave y varias decenas resultaron heridas por el descarrilamiento y choque de dos trenes de alta velocidad ocurrido la noche del domingo en Adamuz, Córdoba, de acuerdo con el último balance de las autoridades españolas, que mantienen suspendido el servicio en la zona mientras continúan las labores de rescate e investigación
De acuerdo con la información de la administración ferroviaria española (Adif) y fuentes de la investigación, el tren Iryo 6189, que cubría la ruta Málaga–Madrid Puerta de Atocha con alrededor de 300 pasajeros a bordo, descarriló alrededor de las 19:45 horas locales cuando atravesaba los desvíos de entrada a la vía 1 de la estación de Adamuz.
Los últimos coches del convoy invadieron la vía contigua, por la que en ese momento circulaba un tren Alvia de Renfe que hacía el trayecto Madrid Puerta de Atocha–Huelva. El impacto lateral provocó también el descarrilamiento de este segundo tren y que sus primeras unidades salieran despedidas, cayendo por un talud de varios metros. Entre las víctimas mortales se encuentra el maquinista del Alvia.
Las autoridades advierten que el balance podría modificarse conforme avancen las labores de rescate en los vagones más dañados y se actualice la situación de los lesionados más graves, consultadas por Europa Press.
Los heridos han sido trasladados a hospitales de Córdoba y otras ciudades de la región, tanto públicos como privados, que fueron puestos en máxima disponibilidad.

Suspensión de la alta velocidad entre Madrid y Andalucía
Como consecuencia del accidente, Adif suspendió la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Córdoba, Sevilla, Málaga y Huelva al menos durante toda la jornada del lunes 19 de enero, mientras se revisa la infraestructura y se realizan las diligencias periciales en la zona del siniestro.
Teléfonos de información para familiares
El operador de la red ferroviaria, Adif, habilitó la línea 900 10 10 20 para atender a los familiares de las víctimas y personas afectadas por el accidente. Por su parte, la empresa Iryo activó el número 900 00 14 02 como teléfono de información y apoyo a pasajeros y allegados.
Además, se han activado puntos de asistencia y atención a víctimas en Madrid, Córdoba y Huelva, donde se concentran familiares que buscan noticias de sus seres queridos.
Amplio despliegue de emergencias
Servicios de emergencia andaluces desplegaron en la zona un amplio operativo, con unidades móviles de cuidados intensivos, vehículos de apoyo logístico, bomberos, equipos de rescate en estructuras colapsadas y la posible intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), ante la magnitud del siniestro.
El consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, informó que se activó el Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil en fase 1 para la provincia de Córdoba, mientras el presidente regional, Juanma Moreno, subrayó que se está proporcionando “todo el apoyo logístico necesario” en el lugar del accidente. ([eldiadecordoba.es][6])
Desde el Gobierno de España, el presidente Pedro Sánchez afirmó que está “muy pendiente” de lo ocurrido y que el Estado trabaja coordinado con la Junta de Andalucía, Adif, Renfe e Iryo para auxiliar a las víctimas. El ministro de Transportes, Óscar Puente, sigue la situación desde el Centro de Gestión de Red de Adif y ha calificado el impacto como “terrible”.
La vicepresidenta primera, María Jesús Montero, también expresó su apoyo a los pasajeros y agradeció el trabajo de los equipos de emergencia desplegados en Adamuz.

Investigación en curso
Las causas del descarrilamiento siguen bajo investigación. Técnicos de Adif, expertos en seguridad ferroviaria y autoridades judiciales trabajan sobre el terreno para determinar si el accidente se debió a un fallo técnico, un problema en la infraestructura, exceso de velocidad u otros factores combinados.
Mientras avanzan las pesquisas, el siniestro ya es considerado una de las peores tragedias ferroviarias de alta velocidad en España, por el número de víctimas y el impacto en una de las rutas clave entre Madrid y el sur del país.
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