(Olga Fedorova/EFE)
El estado de Nueva York se ha unido a los que han declarado emergencia por la gran tormenta invernal que afectará a gran parte de Estados Unidos este fin de semana y que se espera que provoque cortes de electricidad, caída de árboles, temperaturas gélidas, fuertes nevadas, hielo y una ola de frío que impactará a millones de personas.
En Nueva York, la gobernadora Kathy Hochul ha declarado hoy el estado de emergencia ante la llegada del temporal, aumentando así a al menos 14 el número de estados que han dado este paso, lo que les permite agilizar la movilización de recursos y prepararse para la tormenta.
También figuran Kentucky, Alabama, Missouri, Arkansas, Louisiana, Mississippi, Tennessee, Georgia, Kansas, Texas, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia, además de Washington D. C.
“Los neoyorquinos están acostumbrados al clima invernal, pero no debemos tomar a la ligera el pronóstico de este fin de semana. Declaro el estado de emergencia para asegurar que los líderes locales tengan las herramientas necesarias para mantener sus comunidades seguras”, ha indicado Hochul en una conferencia de prensa.
La gobernadora ha hecho un llamamiento al público a no arriesgar y tomar medidas para prepararse antes de que llegue el fenómeno invernal, que algunos expertos aseguran que podría ser histórico, y que podría dejar entre 30 y 45 centímetros de nieve en la ciudad y otras zonas.
El temporal ha provocado cancelaciones de más de 1,000 vuelos para el sábado y que muchas personas acudan a los comercios para comprar lo necesario para afrontar el largo y frío fin de semana, dejando a muchos negocios con los estantes vacíos, como muestran imágenes que ya circulan en redes y medios.
Se esperan nevadas de hasta 5 centímetros o más por hora en las franjas de nieve más intensas, lo que reducirá la visibilidad en las carreteras del estado de Nueva York.
“Esté atento a los pronósticos locales, abastézcase de artículos esenciales como alimentos y medicamentos, asegúrese de que su auto tenga gasolina, planifique quedarse en casa”, ha advertido Hochul.
La División de Seguridad Nacional y Servicios del Estado también ha emitido una alerta en X: “El frío extremo afectará al estado esta noche, con temperaturas que alcanzarán los –40 °F en algunas zonas”.
Mamdani: “Nueva York está lista para el temporal”
El alcalde de la ciudad, Zohran Mamdani, aseguró más tarde en otra rueda de prensa que la Gran Manzana “está lista” para enfrentar las inclemencias del tiempo.
Ha asegurado que, desde mañana, cuentan con 2,000 trabajadores de saneamiento en turnos de 12 horas para echar sal en las calles “en cuanto veamos el primer copo de nieve”.
Igualmente, ha apuntado que, ante el código azul vigente por las gélidas temperaturas, se están redoblando esfuerzos con las personas sin hogar para intentar que se alojen en refugios, “para que no tengan que dormir a la intemperie” con temperaturas tan bajas.
En cuanto a si habrá clases escolares el lunes, Mamdani —que afronta su primera gestión crítica como alcalde— ha dicho que tomará esa decisión el domingo.
“Estaremos preparados. Si algo se intensifica, la ciudad también intensificará su estrategia”, ha afirmado.
El metro, el mayor sistema de transporte de la ciudad, estará completamente operativo, según su director, Janno Lieber. “Tenemos planes detallados para tormentas como esta para proteger nuestra red, proteger a los pasajeros, proteger el sistema”, ha asegurado.
Mientras, en el vecino estado de Nueva Jersey vigilan de cerca la trayectoria de la tormenta y han pedido a los vecinos que estén atentos a las actualizaciones.
La nueva gobernadora de este estado, la demócrata Mikie Sherril, que juró al cargo el 20 de enero, ha instado a los residentes a que se preparen y se queden en sus hogares.
En Connecticut, su gobernador, Ned Lamont, ha activado este viernes el Protocolo de Clima Frío Severo, que permanecerá vigente hasta el mediodía del miércoles, debido a una ráfaga de aire extremadamente frío que afectará al estado durante este período.
El propósito del protocolo es garantizar que las poblaciones más vulnerables reciban protección contra el frío intenso, que puede ser mortal si se exponen a la intemperie durante períodos prolongados.
