(STRINGER/EFE)
Un ataque lanzado por las fuerzas de Rusia, en el que se utilizaron cerca de 400 drones y unos 40 misiles, provocó este sábado apagones en gran parte de Ucrania, tras impactar principalmente la infraestructura energética del país.
El bombardeo, ocurrido entre la noche del viernes y la madrugada del sábado, dejó al menos una persona muerta en la región occidental de Rivne, fronteriza con Bielorrusia, y otras dos heridas, según informaron las autoridades locales.
Prácticamente todo el territorio ucraniano se vio afectado. Entre las regiones más golpeadas figuran Volonia, en el noroeste y limítrofe con Polonia; Ivano-Frankovsk, en el oeste y cercana a la frontera con Rumanía; y Leópolis, también colindante con territorio polaco.
La empresa energética estatal Ukrenergo informó a través de Facebook que, “como resultado de los daños causados por el enemigo, en la mayoría de las regiones se han aplicado cortes de electricidad de emergencia”. La entidad indicó que los apagones serán cancelados una vez se estabilice el sistema energético.
Por su parte, el presidente ucraniano, Voldímir Zelenski, condenó el ataque y señaló que “el principal objetivo fue la red eléctrica y las subestaciones de generación y distribución”.
El primer ministro Denís Shmigal detalló que el bombardeo tuvo como blanco dos subestaciones y líneas que constituyen “la base de la red eléctrica de Ucrania”, además de dos instalaciones de generación eléctrica ubicadas en Dobrótvir y Burshtín, ambas en el oeste del país. “Los criminales rusos han vuelto a realizar un ataque masivo contra las infraestructuras energéticas de Ucrania”, afirmó.
Como consecuencia del ataque, Ukrenergo solicitó asistencia de emergencia a Polonia, nación de la Unión Europea que mantuvo durante la noche una vigilancia militar reforzada de su espacio aéreo debido a la cercanía de las zonas bombardeadas.
El Comando Operativo de las Fuerzas Armadas polacas informó que en estas tareas participaron sistemas terrestres de defensa aérea y de reconocimiento radar, así como aviones de la OTAN desplegados en el flanco oriental de la Alianza.
Infraestructura bajo ataque en pleno invierno
Los ataques se produjeron en una jornada marcada por temperaturas de hasta seis grados bajo cero en algunas ciudades ucranianas. Desde el inicio del invierno, Rusia ha intensificado los bombardeos contra instalaciones clave para enfrentar el frío, una situación que Zelenski denunció en medio de los esfuerzos diplomáticos por poner fin a la guerra.
“Moscú tiene que ser privada de la opción de poder presionar a Ucrania con meteorología fría”, expresó el mandatario, quien subrayó que “todos los días Rusia podría elegir la diplomacia real, pero vuelve a elegir los ataques”.
Zelenski advirtió además que, debido al último bombardeo, varias centrales nucleares redujeron su producción y una de ellas tuvo que ser apagada automáticamente. “Este es un nivel de ataque al que ningún terrorista del mundo se atrevió antes y Rusia debe sentir la respuesta del mundo”, sostuvo.
Hacia una nueva ronda de negociaciones
Ucrania, Rusia y Estados Unidos iniciaron el actual proceso de reuniones trilaterales los días 23 y 24 de enero en Abu Dabi, donde esta semana se celebró la segunda ronda de contactos, que solo logró concretar un intercambio de prisioneros.
Zelenski confirmó este sábado que Ucrania participará en una posible tercera ronda de negociaciones propuesta por la administración del presidente Donald Trump y que podría celebrarse en territorio estadounidense. “Hemos confirmado nuestra presencia”, dijo el mandatario en declaraciones a la televisión pública ucraniana Suspilne.
