



Las uñas son unas estructuras de capas laminadas de una proteína llamada queratina. No las necesitamos para sobrevivir, pero sirven para proteger las puntas de los dedos, ayudan a sujetar objetos pequeños y permiten realizar acciones cotidianas que nos hacen la vida mejor.
Crecen en la zona de la base de la uña, debajo de la cutícula, en los dedos de las manos y los pies. Unas uñas sanas son lisas, sin hendiduras ni surcos. Tienen un color y una consistencia uniformes y no presentan manchas ni decoloración.
A veces desarrollan crestas verticales inofensivas que se extienden desde la cutícula hasta la punta de la uña. Las crestas verticales tienden a volverse más prominentes con la edad. Las uñas también pueden desarrollar líneas o manchas blancas debido a lesiones, pero finalmente desaparecen a medida que la uña crece.
Sin embargo, hay ocasiones en las que debes consultar con tu médico o dermatólogo, en específico si observas: cambios en el color de las uñas, como decoloración de toda la uña o una raya oscura debajo de la uña; cambios en la forma de las uñas, como uñas curvadas; afinamiento o engrosamiento de las uñas; separación de la uña de la piel circundante; sangrado alrededor de las uñas; hinchazón o dolor alrededor de las uñas; o falta de crecimiento de las uñas.

CURIOSIDADES
1. CÉLULAS. Las células de la piel ubicadas bajo la raíz de la uña se mueven hacia la superficie. Las que están en la parte más externa se aplanan y se comprimen. Cada célula se transforma en una placa delgada, que se apila en otras capas y va creando las uñas.
2. SIMILITUDES. Igual que sucede con el cabello, cuando se acumulan las células, la uña empuja hacia delante. Las uñas de las manos crecen más rápido que las de los pies. Y como sucede con el pelo, aumentan más rápido en verano que en invierno. Además, si una uña se sale y la capa base no se daña en exceso, volverá a crecer.
3. FUNCIONES. Las uñas protegen las terminaciones nerviosas de los dedos y los tejidos subyacentes. Además, mejoran la sensibilidad táctil y la manipulación de objetos pequeños.
4. INFORMACIÓN VALIOSA. En Medicina, las uñas pueden proporcionar información valiosa sobre la salud general de un paciente, ya que su apariencia puede verse afectada por diversas enfermedades sistémicas y locales. Por ejemplo, la anemia, las enfermedades hepáticas y renales, y las deficiencias nutricionales pueden manifestarse como cambios en el color, la forma o la textura de las uñas.
5. RIESGOS. Las infecciones por hongos, bacterias o virus pueden afectar específicamente las uñas, causando síntomas como inflamación, dolor y desprendimiento de la lámina ungueal.
6. EVALUACIÓN. La evaluación clínica de las uñas incluye el examen de su color, forma, textura y crecimiento, así como la presencia de lesiones o deformidades. En algunos casos, se pueden realizar pruebas adicionales, como la toma de muestras de tejido para análisis microscópico o cultivo, para confirmar un diagnóstico específico.

LO QUE SE DEBE HACER…
Para mantener tus uñas con el mejor aspecto, es necesario:
• Mantener las uñas secas y limpias: esto evita que crezcan bacterias debajo de las uñas. El contacto repetido o prolongado con el agua puede contribuir a que se partan las uñas. Usa guantes de goma forrados de algodón cuando laves los platos, limpies o uses sustancias químicas fuertes.
• Practicar una buena higiene de las uñas: usa unas tijeras de manicura afiladas o un cortauñas. Corta tus uñas en línea recta y luego redondea las puntas en una curva suave.
• Usa crema humectante: cuando uses loción para manos, aplícala también en uñas y cutículas.
• Aplica una capa protectora: la aplicación de un endurecedor de uñas puede ayudar a fortalecer las uñas.
• Consulta con el médico sobre la biotina: algunas investigaciones sugieren que el suplemento nutricional de biotina podría ayudar a fortalecer las uñas débiles o quebradizas.

LO QUE NO SE DEBE HACER…
Para prevenir daños en tus uñas, sigue estas recomendaciones:
• No te muerdas las uñas ni te arranques las cutículas. Estos hábitos pueden dañar el lecho ungueal. Hasta un corte menor a lo largo de la uña puede permitir el ingreso de bacterias u hongos y causar una infección.
• No te quites los padrastros: es posible que te arranques tejido vivo junto con el padrastro. En su lugar, corta los padrastros con cuidado.
• No uses productos fuertes de cuidado para uñas: limita el uso de quitaesmalte. Cuando uses quitaesmalte, elige una fórmula sin acetona.
• No ignores los problemas: si tienes un problema en las uñas que no desaparece por sí solo o que se relaciona con otros signos y síntomas, consulta al médico de cabecera o a un dermatólogo para que las evalúe.
FUENTES: MAYO CLINIC, UNIVERSIDAD DE NAVARRA Y EL ESPAÑOL.
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