En un escenario donde la conversación pública en Estados Unidos gira cada vez más en torno a migración, pertenencia e identidad cultural, el lema de la edición 2026 de Premio Lo Nuestro no parece casual.
Para la relacionista pública y catedrática en la Universidad del Sagrado Corazón Mirka Collazo Valentín, el lema “Honrando lo que somos” llegó como una afirmación en voz alta de una comunidad que, lejos de diluirse, reivindica sus raíces y su presencia.
“Se trata de retomar las raíces, de hacer un llamado en un momento en donde en Estados Unidos el ser latinoamericano es hasta un crimen. La gente vive aterrada, ya que es un terrorismo lo que está haciendo el gobierno con los miembros de la cultura latinoamericana y con los inmigrantes en general”, expresó Collazo Valentín.
Para la catedrática, la frase no es aislada, sino que dialoga con una coyuntura en la que el arte ha servido de plataforma de posicionamiento. A su juicio, se trata de un momento en que “la subcultura contracultural se transforma en el nuevo centro hegemónico de la identidad de la música latina”.
Por su parte, la estratega de comunicación y presidenta de la firma Perfect Partners, Helga García considera que el concepto creativo responde a un análisis estratégico de la coyuntura cultural actual en Estados Unidos.
“Han adoptado esta frase no solamente para enmarcarla dentro de un concepto creativo, creo que están haciendo una lectura correcta del momento cultural que estamos viviendo […] Hay una fuerza de los latinos en Estados Unidos”, precisó.
Para García, el mensaje conecta con la audiencia porque valida una emoción colectiva. En su análisis, la cultura latina atraviesa una etapa de empoderamiento en la que ya no se trata únicamente de pedir visibilidad, sino de asumirla.
“Van a capitalizar en un momento histórico donde la cultura latina dejó de pedir un espacio, sino que lo hemos tomado. Estamos comenzando a ocupar el espacio que merecemos. Es un mensaje que conecta emocionalmente porque valida lo que millones de personas sentimos, que es orgullo por nuestra identidad”, dijo García.
Un antes y después de Bad Bunny
Mientras, el sociólogo Emilio Pantojas García entiende que los premios siempre han formado parte de una tradición de afirmación latina en Estados Unidos, por lo que el espacio ha servido históricamente como plataformas de resistencia cultural ante estructuras dominantes.
Sin embargo, sostuvo que el lema adquiere una fuerza distinta en el contexto actual, donde la identidad latina se encuentra bajo un cambio histórico que se debate públicamente en términos políticos y sociales.
“(Está sucediendo) un salto cualitativo. Hemos pasado de la resistencia a la afirmación. Ahora los latinos nos proyectamos hacia el mundo en los medios norteamericanos, en los medios internacionales. Ya no hay que cantar inglés”, comentó el sociólogo.
Este “salto cualitativo” se lo acredita al artista puertorriqueño Benito Martínez Ocasio, mejor conocido como Bad Bunny. Según Pantojas García, el cantante marcó un antes y un después en presentaciones de artistas latinos.
“Antes de Bad Bunny se trataba de resistencia al dominio anglo y la supremacía de los angloparlantes […] Bad Bunny hizo algo que nadie nunca había hecho”, dijo.
El sociólogo detalló que Bad Bunny se diferenció marcadamente de otros artistas latinos que, para insertarse en el mercado estadounidense, optaron por adaptarse al idioma inglés. A lo largo de sus carreras, hubo quienes realizaron presentaciones en Norteamérica en las que proyectaban ritmos y estéticas latinas, pero interpretadas en inglés. Ese modelo, explicó, respondía a lo que históricamente se entendía como crossover, es decir, el cruce a lo comercial angloparlante mediante la traducción cultural y lingüística del artista latino.
Sin embargo, planteó que el momento actual marca una ruptura con esa lógica.
“Si usted coge a Gloria Estefan, si usted coge a JLO y coge a Shakira, hicieron crossover. […] Si ve la intervención de JLO y Shakira en el Super Bowl, hacían crossover”, ejemplificó el sociólogo.
“Crossover quiere decir ahora, después de Bad Bunny, que un latino canta en español para los angloparlantes y para todo el mundo, hasta los chinos. O sea, Bad Bunny ha subvertido el significado de lo que es crossover”, continuó.
Desde su perspectiva, este cambio representa “un salto cualitativo de la resistencia a la afirmación”.
Collazo Valentín también vinculó directamente el momento cultural actual con el artista boricua, en específico con lo ocurrido en el escenario de medio tiempo del Super Bowl. A su juicio, la presentación no solo fue musical, sino simbólica.
“Creo que eso se potencia también con la aceptación que tuvo y con el rechazo que tuvo la presentación del Super Bowl de Bad Bunny, porque visualizó de una forma extraordinaria lo que estamos pasando. El gesto del touchdown, del ‘seguimos aquí’. Al final, lo que está diciendo es, ‘estamos aquí, somos parte de la nación”, expresó.
Por su parte, García describió la presentación como un punto de inflexión para la comunidad latina.
“No solo estamos hablando del logro artístico y cultural que representó para nosotros los puertorriqueños, sino el posicionamiento que se dio en ese escenario para toda la comunidad latina, para todos los latinos”, sostuvo.
Desde su óptica, ese posicionamiento explica por qué un lema como “Honrando lo que somos” encuentra eco en una audiencia que siente que ya no pide espacio, sino que lo ocupa.
