


Un gigante juguetón ocupa un lugar dentro de la arquitectura sagrada.
Se trata de un rinoceronte inflable del artista Itamar Gov domina la nave central del Kunstmuseum Magdeburg en Alemania, un museo ubicado en una antigua iglesia monástica románica.
La escultura se extiende a lo largo de la histórica sala, interrumpiendo las líneas de visión y obligando a los visitantes a caminar alrededor de su enorme cuerpo, transformando el edificio de un telón de fondo pasivo en parte de la propia obra de arte.

La superficie pálida y mate suaviza los rasgos del animal, mientras que su abrumadora escala remodela la forma en que las personas ven y oyen el espacio.
Simbolismo, sonido y reflexión política
Bajo el título The Rhinoceros in the Room (El rinoceronte en la sala), la instalación combina la escultura llena de aire con una composición sonora multicanal de voces y violonchelos que resuena a través de las paredes de piedra, difuminando la línea entre la arquitectura y el arte.
Gov hace referencia a la famosa obra de teatro Rinoceronte, de Eugène Ionesco, en la que la sociedad se adapta lentamente a ideas destructivas, convirtiendo al animal en una metáfora sobre el comportamiento colectivo, la autoridad y la responsabilidad.

A pesar de su presencia monumental, la criatura no es más que una fina membrana de poliéster, lo que plantea la cuestión de si lo que parece poderoso a veces no se sustenta más que en «aire».
“La exposición reúne historia, mito, religión, ciencia y divertissement”, destaca el artista interdisciplinario Itamar Gov.
Aquí puedes conocer más sobre la obra.
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Inatagram // @itamargov
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