El Departamento de Justicia celebró la VI Academia Especializada para el Procesamiento Efectivo de Conductores Ebrios, una capacitación intensiva de 14 días dirigida a fiscales y agentes investigadores como parte de las iniciativas de política pública para fortalecer el Ministerio Público y reforzar la seguridad vial en la isla.
La secretaria de Justicia, Lourdes L. Gómez Torres, explicó que el propósito de esta academia fue desarrollar destrezas que incidan directamente en la reducción de conductores ebrios en las carreteras y en el procesamiento efectivo de estos casos ante los tribunales.
“Con esta iniciativa, el Departamento de Justicia reafirma su compromiso de lograr mayor uniformidad en el procesamiento, aumentar el porcentaje de convicciones y, sobre todo, salvar vidas. Cuando las agencias unen recursos, conocimiento y experiencia, logramos iniciativas de gran impacto, como esta academia, que trascienden lo institucional y se traducen en resultados concretos para Puerto Rico. El mensaje es claro, quien conduzca en estado de embriaguez enfrentará un proceso riguroso, dirigido por profesionales capacitados y comprometidos con la justicia y la seguridad de nuestro pueblo”, sostuvo la secretaria.
La academia incluyó 21 cursos que abarcaron temas como las Reglas de Procedimiento Criminal aplicables a estos casos; el uso y manejo de equipos de medición de alcohol, entre ellos el Intoxylizer 9000; la utilización de cámaras corporales y patrullas con sistema LPR; la investigación y reconstrucción de escenas de choques graves y fatales; el proceso de metabolización del alcohol y sustancias controladas; y la presentación efectiva de la prueba en sala.
Durante la jornada, los participantes también contaron con la experiencia y el testimonio de fiscales con vasta trayectoria en litigación de casos complejos de embriaguez, como el fiscal Edmanuel Santiago Quiles, adscrito a la Fiscalía de San Juan.
Por su parte, la directora de la Unidad de Procesamiento de Conductores Ebrios (UPCE) del DJ, fiscal Ruth González, destacó que la academia se concretó gracias a una aportación económica de la Comisión para la Seguridad en el Tránsito, destinada a combatir la conducción bajo los efectos del alcohol y sustancias controladas.
En total, se capacitaron 21 profesionales, entre ellos siete fiscales especiales de nuevo nombramiento en la UPCE, cinco agentes de investigación de la Unidad y ocho fiscales auxiliares que reforzarán las 13 fiscalías alrededor de Puerto Rico ante el aumento en la radicación de estos casos.
Además, participaron agentes especializados del Negociado de Tránsito de la Policía de Puerto Rico, así como profesionales del Departamento de Salud, del Instituto de Ciencias Forenses y de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA), en un esfuerzo interagencial dirigido a robustecer la respuesta del Estado ante la conducción bajo los efectos del alcohol y drogas.
