Misty Roberts, quien ocupó la alcaldía de la ciudad de DeRidder, en Luisiana, recibió un veredicto de culpabilidad por parte de un jurado estatal tras un proceso judicial que documentó conductas ilícitas con un adolescente.
La resolución judicial confirmó que la exfuncionaria incurrió en el delito de violación en tercer grado, al sostener encuentros de índole sexual con un joven de 16 años que mantenía un vínculo de amistad con el hijo de la acusada.
El proceso legal, que concluyó esta primera semana de marzo de 2026, detalló que los incidentes tuvieron lugar en la vivienda particular de Roberts.
De acuerdo con las evidencias presentadas por la fiscalía, la mujer, de 43 años al momento de los hechos, utilizó su posición y la confianza derivada del entorno familiar para concretar los encuentros.
La denuncia inicial surgió tras la detección de mensajes y comportamientos sospechosos, lo que activó una investigación profunda por parte de las autoridades de Luisiana y desembocó en su detención inmediata, así como en su posterior remoción del servicio público.
Durante las audiencias, el equipo legal de la fiscalía enfatizó que, bajo las leyes vigentes en el estado, la diferencia de edad y la condición de minoridad de la víctima anulan cualquier argumento de consentimiento.
El jurado evaluó testimonios clave que acreditaron la frecuencia de los encuentros y el impacto emocional en el joven involucrado. Tras varias horas de deliberación, los doce miembros del tribunal emitieron un fallo unánime que ratificó la responsabilidad penal de Roberts en los cargos imputados.
Este caso provocó una profunda indignación en la comunidad de DeRidder, donde la mujer ejercía su mandato político antes del escándalo. Reportes de medios como TMZ señalaron que la situación fracturó la imagen de la administración local, obligando a las autoridades municipales a revisar sus protocolos de conducta.
La exalcaldesa ahora aguarda la audiencia de sentencia, programada para las próximas semanas, donde el juez determinará la cantidad de años que deberá cumplir en una institución penitenciaria.
Las leyes de Luisiana establecen penas severas para estos delitos cuando existe un abuso de confianza o una posición de poder implícita. Con este veredicto, el sistema judicial estatal cierra uno de los casos más controvertidos, dejando a Roberts bajo custodia total mientras espera el anuncio oficial de su condena definitiva.
