El Coliseo de Puerto Rico, en San Juan, vivirá hoy, jueves, una noche histórica en el baloncesto femenino, con el duelo entre Puerto Rico y Estados Unidos correspondiente al repechaje mundial de la FIBA 2026.
La selección boricua tendrá la oportunidad de medirse ante una de las potencias indiscutibles del deporte.
La atención no solo está en el rival, sino en la presentación de Caitlin Clark, la figura que ha sacudido la WNBA y se ha convertido en una de las jugadoras más mediáticas del baloncesto femenino actual. Clark, número uno del draft de 2024 con las Indiana Fever, promedia 16.5 puntos, 8.8 asistencias, 5 rebotes y 1.6 robos por partido esta temporada, cifras que la consolidan como una amenaza constante en ambos lados de la cancha.
Desde su llegada a la liga, Clark ha generado un impacto sin precedentes: su presencia en la cancha ha impulsado récord de asistencia y ha contribuido al crecimiento general de la liga. El torneo rompió marcas de público y audiencia, con más de 2.5 millones de aficionados en estadios esta temporada, impulsados por el llamado Caitlin Clark Effect.
Junto a Clark, Estados Unidos también trae estrellas como Aliyah Boston, Paige Bueckers, Kelsey Plum y Angel Reese, lo que eleva la expectativa de ver un baloncesto de élite en el escenario puertorriqueño. En el “Choli”, se vivirá un ambiente lleno de intensidad, con fanáticos ansiosos por presenciar no solo un duelo competitivo, sino el espectáculo que generan estas figuras.
Históricamente, Puerto Rico ha enfrentado a Estados Unidos en torneos FIBA, con las estadounidenses dominando ampliamente el historial. La última victoria boricua frente al equipo norteamericano en un torneo importante fue en los Panamericanos 2011, un triunfo que demostró que se puede competir y dejar huella contra las grandes potencias.
“Aquí hay equipos que son súper buenos. Estados Unidos vino básicamente con sus jugadoras tope. España e Italia son equipos bien sólidos también”, comentó a Metro Puerto Rico el dirigente de la Selección de Puerto Rico, Jerry Batista.
A pesar del reto que representan estas rivales, el dirigente confía en las fortalezas del conjunto puertorriqueño, particularmente en la experiencia y la química que han desarrollado integrantes a lo largo de los últimos años dentro del programa nacional.
Jugadoras como Pamela Rosado, Tayra Meléndez, Brianna Jones, Jacqueline Benítez e India Pagán han formado parte del programa por años, lo que ha permitido desarrollar una química importante dentro del grupo.“Cuando tienes un grupo que lleva bastantes años juntos, siempre es bueno, porque nos conocemos y esa experiencia de juegos pasados nos puede ayudar”, sostuvo Batista.
Para este, disputar el torneo en Puerto Rico representa una ventaja importante tanto dentro como fuera de la cancha. “No es lo mismo jugar afuera que jugar en casa. Ese calor de tu gente, entrenar en tu país, el clima, la comida… son cosas que parecen pequeñas, pero son importantes”, expresó. El dirigente también confía en que la fanaticada boricua respalde al equipo durante el evento.
Batista aseguró que la fanaticada puede esperar un equipo que competirá con intensidad ante cualquier rival. “Van a ver un equipo que se faja”, dijo.
Para el baloncesto femenino de Puerto Rico, este partido representa algo más que un resultado: es una oportunidad para medir el avance del deporte local, aprender de las mejores del mundo y seguir inspirando a toda una generación de jugadoras y seguidores en la isla.
