El uso de inteligencia artificial (IA) en sistemas de vigilancia ya no es un concepto futurista, sino una realidad que comienza a integrarse en distintos espacios de seguridad pública y privada en Puerto Rico. Sin embargo, el avance de estas herramientas también plantea interrogantes sobre privacidad, uso de datos y la necesidad de establecer reglas claras.
El experto en tecnología Obed Borrero explicó que la discusión sobre inteligencia artificial en vigilancia ya ocurre a nivel global y que el principal reto actualmente no es tecnológico, sino regulatorio.
“El tema de la inteligencia artificial y la vigilancia no es un tema del futuro, es un tema que ya viene sucediendo, en donde ya muchas compañías han comenzado a utilizarlo en diferentes áreas. Yo creo que el tema debe ser cuáles van a ser las reglas y cuáles son esos usos éticos porque todavía no existe un marco regulatorio específico con respecto a qué se puede hacer y qué no”, sostuvo el experto.
Borrero explicó que hay sistemas actuales utilizados alrededor del mundo que pueden analizar imágenes en tiempo real, generar alertas automáticas y aprender del comportamiento humano para identificar algo inusual o patrones.
“Hoy en día, yo le puedo añadir, a las cámaras que están en todas las calles, como en los semáforos, inteligencia artificial. Esa cámara antes solamente vigilaba las tablillas, pero un día puede ser que vigile la cara de la gente”, indicó.
El experto también explicó que la información captada por cámaras de seguridad suele almacenarse en sistemas digitales, ya sea localmente en dispositivos como grabadoras digitales (DVR, por sus siglas en inglés) o en servidores en la nube. Señaló que este tipo de grabación ya forma parte de la vida cotidiana, pues ocurre en múltiples espacios públicos y privados, como centros comerciales, donde las cámaras pueden registrar a las personas desde el momento en que ingresan al estacionamiento.
“En el escenario actual, es bueno que la gente sepa que, cada vez que va a un centro comercial, la cámara registra su cara y su rostro. Cuando usted llegó al parking (estacionamiento), está grabado en algo que posiblemente se llama un DVR”, especificó.
Borrero indicó que un DVR es un dispositivo electrónico que recibe las señales de las cámaras de seguridad, las digitaliza y las almacena en un disco duro. Precisó, sin embargo, que el tiempo durante el cual esa información se conserva depende de cada empresa o entidad encargada de administrar el sistema.
“Depende del escenario y depende del dueño de la cámara, quien va a decidir si esa cámara está físicamente en el lugar o si el footage (pietaje) de esa cámara o el contenido de esa cámara está en el lugar o si está en la nube. Pero hay un tema híbrido, hoy en día, y no necesariamente porque esté guardado dentro del establecimiento significa que es más seguro; da igual si esa caja está conectada a un cable Internet, puede ser hackeada”, abundó el experto.
Por esta razón, detalló, la expansión de dichas tecnologías hace necesario discutir sus implicaciones legales y sociales, particularmente en lo relacionado con vigilancia masiva y derechos de privacidad.
“El tema de seguridad es uno que se está planteando a nivel mundial, no muy lejos de Puerto Rico. En Estados Unidos, con este caso de Irán, con este caso de Cloud y de Anthropic, sobre cuál va a ser ese uso gubernamental y ese uso ético, bajo qué leyes y bajo qué reglas”.
Asimismo, mencionó como ejemplo el caso de la Unión Europea, que ya cuenta con un marco regulatorio específico para esta tecnología. Señaló que el bloque aprobó, en 2024, la Ley de Inteligencia Artificial, considerada el primer marco legal integral en el mundo para regular el uso de dicha tecnología. La legislación clasifica los sistemas de inteligencia artificial según su nivel de riesgo y establece prohibiciones para ciertos usos, como la puntuación social, además de exigir estrictos requisitos de seguridad y transparencia para los sistemas catalogados como de alto riesgo.
La normativa entró en vigor en agosto de 2024, con algunas prohibiciones aplicables desde febrero de 2025 y su implementación completa prevista para 2026.
En proceso los protocolos y salvaguardas
Desde el gobierno central, el Departamento de Seguridad Pública (DSP) confirmó que el proceso para continuar integrando inteligencia artificial a la infraestructura de seguridad en la isla se encuentra en marcha, mientras la agencia trabaja en el desarrollo de protocolos y salvaguardas para regular su uso.
El secretario del DSP, Arturo Garffer, explicó que la tecnología forma parte de una transición hacia sistemas de vigilancia más avanzados dentro de la seguridad pública.
“Hay que recordar que aún es algo nuevo. Es algo que todavía se está implementando porque estamos transitando de ser una herramienta que era experimental a un componente estructural de la seguridad pública”, señaló el secretario.
El funcionario indicó que estas herramientas, que se incorporarán en Puerto Rico, permitirán identificar información asociada a vehículos u otras bases de datos en tiempo real.
“Por ejemplo, se lee una tablilla e inmediatamente se baja una información asociada con esa tablilla y se ejecuta lo que se tenga que ejecutar contra ese vehículo o contra los dueños del vehículo o contra las personas que estén en ese vehículo en el momento (si se trata de un robo o fuga)”, dijo.
Garffer sostuvo que la agencia trabaja actualmente en desarrollar salvaguardas y protocolos para el uso de estas tecnologías, proceso que involucra reuniones con análisis legales y técnicos, y que no tiene previsto una fecha límite para su culminación.
“Eso consiste mayormente de lo que se identificaba en el área de tecnología, que ha sido algo que varía o que puede alterar alguna percepción de privacidad ciudadana. Entonces, uno se sienta con los abogados, uno se sienta con las regulaciones, los protocolos y uno lo va atemperando a esa tecnología nueva que se identificó y se implementará”, indicó.
Aseguró que la agencia ya ha comenzado a implementar algunas salvaguardas en áreas específicas, particularmente en el uso de tecnología de drones. Conforme al secretario, el DSP ha invertido en este tipo de herramientas y ya cuenta con una academia de drones establecida, por lo que ha sido necesario ajustar regulaciones y protocolos conforme se incorporan nuevas tecnologías.
“Mientras nosotros vayamos evolucionando en diferentes áreas, dado por ejemplo el Fusion Center y otras áreas del DSP, pues obviamente vamos a estar atemperando las diferentes regulaciones y protocolos que existan allá afuera”, precisó.
Añadió que la inversión presupuestada para la integración del software de inteligencia artificial, para 2027, se estima entre $45 millones y $50 millones, mientras que el costo del hardware necesario para estos sistemas superaría esa cifra.
Municipios comienzan a integrar inteligencia artificial
Mientras el gobierno central avanza en el desarrollo de protocolos, hay municipios que ya han integrado herramientas de inteligencia artificial en sus sistemas de vigilancia.
En San Juan, desde 2024, el municipio implementó tecnología de reconocimiento de tablillas en cámaras instaladas en varias de las principales vías de acceso a la ciudad como parte de un acuerdo con el DSP.
Otros municipios también trabajan en proyectos similares. En Vega Baja, el director de Manejo de Emergencias del municipio, Ángel Delgado, explicó que el ayuntamiento ya cuenta con una torre de cámaras de seguridad, financiada con fondos federales, y que se encuentra en proceso de ampliar el sistema con nuevas cámaras fijas utilizando fondos municipales.
“Tenemos una torre de cámaras de seguridad que fue adquirida mediante una aprobación de fondos federales a través del Homeland Security. En Vega Baja, particularmente con fondos municipales, estamos ahora en el proceso de la adquisición de cámaras fijas para instalar alrededor de la ciudad, para integrarlas, entonces crear nuestro centro de monitoreo municipal”, expresó Delgado.
Según este, el plan contempla integrar herramientas con capacidades de inteligencia artificial, aunque aclaró que, por razones de seguridad, estos sistemas seguirán operando bajo la supervisión y control de personal humano. Añadió que el proyecto aún se encuentra en proceso de subasta.
“Más allá de lo que son el reconocimiento de las tablillas, que es el sistema LPR (License Plate Recognition) y la inteligencia artificial en las cámaras para identificación facial, etcétera, reconocimiento de las personas, pues sí lo tendríamos, pero, claro, sería monitoreado con un capital humano”, aseguró.
