La noche de los Premios Oscar es, por definición, de los eventos más esperados del año. Vestidos de alta costura, joyas avaluadas en millones de dólares y cenas preparadas por los chefs más prestigiosos del mundo en el exclusivo Governor’s Ball. Sin embargo, para Michael B. Jordan, el verdadero premio llegó después de que se apagaran las luces del Teatro Dolby: una visita a su restaurante de comida rápida favorito.
Puede leer: Óscar 2026: Sinners lidera nominaciones y Frankenstein logra 9, pero sin Mejor director
El actor, que ha consolidado su estatus como una de las estrellas más brillantes y disciplinadas de Hollywood (especialmente tras su éxito con la saga Creed), se convirtió en el protagonista de la noticia tras ser captado celebrando su victoria de la manera más terrenal posible. Acompañado de su estatuilla dorada, Jordan fue visto en un establecimiento de hamburguesas de Los Ángeles, rompiendo con el protocolo de las exclusivas fiestas post-Oscar.
La imagen, que rápidamente se volvió tendencia mundial, muestra al actor aún luciendo su impecable esmoquin, pero con una sonrisa que solo provoca el primer bocado de una hamburguesa tras meses de dietas estrictas. Para nadie es un secreto que la preparación física de Jordan para sus papeles requiere de un régimen alimenticio militar; por ello, este “atracón” de victoria fue visto por sus fans como un acto de humanidad y justicia poética.
El actor, lejos de esconderse de los flashes, se mostró relajado y dispuesto a disfrutar de su logro sin las pretensiones que suelen rodear a la élite de la industria cinematográfica.
Los grandes ganadores de la noche
Jessie Buckley confirmó su estatus como la gran favorita de la temporada al ganar el premio a Mejor Actriz por Hamnet, completando así el “quinteto de oro” tras haber triunfado previamente en los Globos de Oro, Critics’ Choice, BAFTA y SAG. Además, la velada dejó un hito técnico sin precedentes: Autumn Durald Arkapaw hizo historia como la primera mujer en ganar el Oscar a Mejor Fotografía por su trabajo en Sinners, rompiendo un techo de cristal fundamental en la industria.
No se vaya sin leer: Oscar 2026: estas son las películas más nominadas y dónde verlas en Colombia
En las categorías de diseño, la versión de Frankenstein dirigida por Guillermo del Toro fue la reina indiscutible, llevándose tres premios técnicos: Mejor Diseño de Producción, Mejor Vestuario y Mejor Maquillaje y Peluquería. El toque internacional y animado lo pusieron la noruega Sentimental Value, que se coronó como Mejor Película Internacional, y KPop Demon Hunters, que sorprendió al ganar tanto Mejor Película Animada como Mejor Canción Original por el tema “Golden”.
Finalmente, James Cameron volvió a demostrar su dominio tecnológico con Avatar: Fire and Ash, que se llevó el Oscar a los Mejores Efectos Visuales, reafirmando que la saga de Pandora sigue siendo el estándar de oro en innovación digital.
