La Guardia Revolucionaria iraní confirmó este martes la muerte de Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia paramilitar Basij (encargada de la represión ciudadana y vinculada a la Guardia) en los bombardeos, según informaron agencias oficiales.
La muerte de Soleimani, comandante de la milicia Basij los últimos 6 años, había sido anunciada por el Ejército israelí este martes, que dijo que murió en “un ataque preciso” de la fuerza aérea en Teherán.
La Guardia Revolucionaria, en un comunicado recogido por las agencias Fars y Tasnim, vinculadas con este cuerpo militar, explicó que Soleimani murió “en un ataque terrorista” y elogió el papel “estratégico e inigualable” del comandante dentro de la Basij.
Además, aseguró que a pesar de este asesinato la Basij no cesará en la lucha.
Israel sostiene que la milicia Basij, bajo el mando de Soleimani, lideró las principales operaciones de represión, “empleando violencia extrema y arrestos masivos”, contra los manifestantes que protagonizaron a principios de enero las protestas más multitudinarias contra el régimen de los últimos años, donde miles de personas fueron asesinadas.
En los ataques del lunes por la noche en Teherán también murió, según un anuncio del Ministerio de Defensa israelí, Alí Lariyani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional de Irán, y mano derecha del difunto líder supremo, Alí Jameneí, aunque Irán aún no ha confirmado esta última muerte.
Lariyani (Irak, 1958) estaba considerado una de las figuras políticas más influyentes del régimen iraní, y había sido descrito por la prensa árabe como el “hombre más importante solo por detrás de figuras clave como Mojtaba Jameneí“.
