En un mundo donde la frontera entre lo tangible y lo digital es cada vez más borrosa, Aerie ha decidido trazar una línea firme en la industria. En octubre de 2025, la marca dio un paso histórico en su evolución hacia la autenticidad con el lanzamiento de ’100% Aerie Real’. Esta iniciativa no es solo una campaña, sino una promesa audaz y permanente: el compromiso total de nunca utilizar cuerpos o personas generados por Inteligencia Artificial.
Desde el nacimiento del movimiento, la firma se ha posicionado como pionera en la eliminación del retoque fotográfico. Hoy, ese legado se transforma en un estándar de transparencia absoluta. Para la marca de ropa, la inclusión y la realidad no son tendencias pasajeras del mercado, sino los pilares fundamentales que sostienen su relación con la comunidad.
Para dar vida a este nuevo capítulo, la marca ha unido fuerzas con un ícono cultural: Pamela Anderson. Tras décadas de luchar por recuperar el control de su propia narrativa e imagen, Anderson se presenta como la aliada perfecta para defender el valor de lo humano.
El film de la campaña presenta un fuerte contraste entre dos mundos: un vacío frío y artificial generado por IA, frente a la riqueza, textura y calidez de una sesión fotográfica auténtica.
Abrimos en el mundo artificial, donde la inconfundible voz de Pamela actúa como fuerza impulsora, emitiendo instrucciones hacia el éter de la inteligencia artificial mientras los modelos aparecen en pantalla como respuesta. En sus indicaciones, Pamela pide autenticidad, química, humanidad, realidad. Sin importar cómo lo intente, simplemente no logra obtener un resultado que se sienta verdaderamente real.
Con el impacto del disparo de una cámara, la escena artificial se disuelve, y los modelos cobran vida en su forma más auténtica, entrando a un set vibrante, lleno de energía. La cámara los sigue mientras se acercan a Pamela en el set, quien se revela por primera vez. Mirando directamente a cámara, dice: “Esto no se puede generar.”
La promesa ’100% Aerie Real’ se integrará en cada punto de contacto con el consumidor, desde las grandes campañas nacionales hasta la señalización en tiendas físicas y plataformas digitales. Al rechazar la perfección algorítmica de la IA, la marca garantiza a sus clientes que cada imagen con la que interactúan es un reflejo honesto de la humanidad, reafirmando que lo real siempre será irremplazable.
