El superintendente de la Policía, Joseph González, confirmó que la exnominada a secretaria de Justicia, Janet Parra, no quiso cooperar con la investigación relacionada a una llamada realizada por su jefe de escolta para indagar quiénes habían visitado la oficina del presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, en medio de su proceso de confirmación.
Las expresiones se producen meses después de que la controversia saliera a la luz pública y cuando el caso parecía haber quedado en el olvido, pese a que la pesquisa interna ya había concluido.
Según explicó González en entrevista en el programa Pegados en la mañana, tanto Parra como el agente involucrado se negaron a participar de una entrevista clave dentro de la investigación.
“No quisieron cooperar con esta investigación”, sostuvo, al indicar que esa negativa limitó el alcance del proceso.
La pesquisa surge de un incidente ocurrido el 3 de abril de 2025, según un informe de la Oficina de Seguridad del Capitolio en poder de Telenoticias. En el documento, un funcionario del Senado relata que recibió una llamada del agente Soto, escolta de Parra, quien le preguntó si tenía conocimiento sobre quiénes habían visitado recientemente la oficina de Rivera Schatz.
El propio informe detalla que el funcionario rechazó la solicitud, al indicar que no estaba autorizado a divulgar esa información ni a revelar quién entra o sale de las oficinas del Senado.
El episodio se dio en medio del proceso de evaluación de Parra, cuando también trascendió que fiscales habrían acudido a la oficina del presidente del Senado a entregar información en su contra. En ese contexto, surgieron alegaciones de que desde el entorno de la entonces nominada se intentaba identificar a las personas que estaban proveyendo información al Senado.
La controversia provocó reacciones de legisladores de múltiples partidos, quienes exigieron explicaciones sobre si Parra había dado instrucciones para realizar esas gestiones o si tomó alguna acción contra el agente.
González indicó que, aunque la investigación administrativa se completó, la falta de cooperación de Parra y del agente impidió profundizar en los hallazgos. Como consecuencia, el proceso se limitó a una certificación basada en la evidencia disponible.
Asimismo, el superintendente confirmó que el agente fue sancionado por no colaborar con la pesquisa interna.
El caso vuelve a tomar relevancia ahora que el nombre de Parra resurge en la discusión pública, reabriendo interrogantes sobre el manejo de esta controversia en medio de su fallido proceso de confirmación, el cual eventualmente fue retirado por la gobernadora.
Más allá del resultado administrativo, las expresiones del jefe policial colocan bajo escrutinio el hecho de que una exfiscal optara por no colaborar con una investigación oficial de la propia Uniformada en un asunto directamente vinculado a su entorno y a un proceso de alto interés público.
