Puerto Rico enfrenta apagones cada vez más frecuentes y prolongados en comparación con otras jurisdicciones en Estados Unidos, según expresó Ángel Rivera de la Cruz, excomisionado del Negociado de Energía de Puerto Rico y actual CEO de Nu Energy Consulting Group.
La información surgió durante una presentación de Rivera de la Cruz, en la que destacó que datos recientes reflejan un aumento “casi lineal” en la frecuencia y duración de las interrupciones del servicio eléctrico en los últimos años.
“Se nota que hay un crecimiento casi lineal, tanto en el estándar de frecuencia como en la métrica de durabilidad o de duración de los apagores o los relevos de carga en Puerto Rico debido a problemas con el sistema de transmisión y distribución (…) Nosotros estamos experimentando más frecuentes apagones de más duración en un factor de 8 a 10 en comparación con las jurisdicciones en los Estados Unidos”, detalló Rivera de la Cruz.
Asimismo, aseguró que uno de los principales retos es que el sistema actual se está “degradando” a una velocidad más alta de las inversiones que se están haciendo.
“Eso significa que necesitamos más inversión, más agresión y necesitamos revertir esa curva para alcanzar los niveles adecuados (…) Estamos bien lejos de ese punto mínimo de ejecución de parte de LUMA con respecto a la frecuencia y duración de los apagones”, continuó el experto.
En ese contexto, explicó que entre los retos más apremiantes del sistema también se encuentran la integración acelerada de nuevas tecnologías sin la infraestructura adecuada y las limitaciones operacionales de la red actual.
Rivera de la Cruz señaló que la alta penetración de generación distribuida, principalmente sistemas solares en techos, está generando nuevos desafíos operacionales.
Explicó que el rápido crecimiento de sistemas solares en techos ha provocado que grandes cantidades de energía se inyecten al sistema durante el día sin la infraestructura necesaria para manejar esas variaciones. Asimismo, añadió que esta integración acelerada ha saturado alimentadores, afectado la estabilidad de voltaje y frecuencia, y obligado a las unidades de generación a operar fuera de sus parámetros óptimos.
“Estamos ahora mismo experimentando grandes problemas de regulación de voltaje y frecuencia dentro del sistema eléctrico de Puerto Rico. Se instalaron más generadores distribuidos de lo que el sistema realmente puede absorber, y eso está creando unos problemas técnicos enormes que inciden tanto en la confiabilidad como en la quema de combustible en nuestras unidades, o sea, confiabilidad y precios”, afirmó Rivera de La Cruz.
De hecho, en la misma línea, el ingeniero y exvicepresidente de Operaciones de Genera PR, Daniel Hernández coincidió en que la integración acelerada de energías renovables no ha ido acompañada de la modernización necesaria del sistema.
Según detalló, la red actual fue diseñada para un modelo completamente distinto y no es compatible con la variabilidad de las fuentes renovables.
“La tecnología que tenemos, el diseño que nosotros tenemos en Puerto Rico de la flota (de generación) no es compatible con la operación que tenemos de los renovables. ¿Hay solución? ¡Claro que hay solución! Pero es que nosotros no podemos primero construir las paredes de una casa, tenemos que construir las zapatas”, destacó.
Flota de generación “inestable”
Otra de los factores mencionados que inciden en la inestabilidad del sistema es la condición de la flota de generación, descita como una inestable.
Rivera de la Cruz indicó que actualmente solo cerca del 50 % de la capacidad de generación está disponible de forma consistente, lo que obliga a recurrir a fuentes más costosas para suplir la demanda.
Hernández, por su parte, explicó que muchas de las plantas en operación datan de la década de 1960 y operan con niveles de eficiencia cercanos al 30%, muy por debajo de los estándares modernos.
Tarifas altas
Ambos expertos coincidieron en que el costo de la energía en Puerto Rico ya es uno de los más altos en Estados Unidos, con tarifas que rondan los 27 a 28 centavos por kilovatio hora.
Sin embargo, advirtieron que estos costos podrían seguir aumentando debido a factores como el precio del combustible, el pago de la deuda bajo el Título III y la necesidad de inversión en infraestructura.
Llamado a inversión y transformación
Ante los panoramas descritos, los expertos coincidieron en la necesidad de acelerar la inversión en el sistema eléctrico, particularmente en tecnologías que permitan manejar la variabilidad de las energías renovables y mejorar la confiabilidad.
Entre las medidas planteadas se incluyen la incorporación de almacenamiento en baterías, la modernización de la flota de generación y el desarrollo de infraestructura que permita una transición energética ordenada.
“Implica que necesitamos mayor y más rápida inversión en el sistema de transmisión y distribución”, concluyó Rivera de la Cruz en sus hallazgos.
Las presentaciones se dieron como preámbulo al panel sobre tarifas, deuda e integración eléctrica regional, como parte de Electro Viernes 2026, un evento de educación continua del Instituto de Ingenieros Electricistas del Colegio de Ingenieros y Agrimensores de Puerto Rico que reunió a profesionales del sector para discutir los principales retos del sistema energético en la isla.
