Puerto Rico tuvo el primer albergue dedicado a la protección y apoyo integral a sobrevivientes de violencia doméstica —y a sus hijos e hijas— en todo América Latina y el Caribe. Este albergue es la Casa Protegida Julia de Burgos. Este, junto a otros ocho, integran la Red Nacional de Albergues de Violencia de Género, una organización sin fines de lucro incorporada desde el 6 de mayo de 2011. Según su página web, la Red Nacional nació para responder y atender las necesidades particulares y las dificultades que enfrentan los albergues de violencia de género para poder ofrecer sus servicios. La Red Nacional reúne organizaciones que brindan servicios a sobrevivientes de violencia de género —desde una perspectiva feminista y de desarrollo integral— y brindan albergue, vivienda, desarrollo económico, servicios psicosociales, de salud, legales y socieducativos.
En septiembre de 2025, la Red Nacional sufrió un recorte anticipado de $856, 984 en fondos federales. Este recorte es producto de las políticas nefastas de Donald Trump, que son servilmente acatadas por la administración de Jenniffer González. En un reportaje para el Centro de Periodismo Investigativo (CPI) , la presidenta de la Junta de Directoras de la Red Nacional, Coraly León Morales, denunció que a pesar del que algunas reducciones federales fueron anticipadas por el gobierno federal y advertidas al gobierno de Puerto Rico, este no elaboró plan alguno para atender el recorte presupuestario sin precedentes. Según León Morales, el gobierno debería tener una asignación presupuestaria continua para la Red Nacional y así evitar funcionar en precariedad.
El CPI reportó que ante la pregunta de qué haría la procuradora de las Mujeres, Astrid Piñeiro, ante el recorte, esta respondió que como ella conocía “el proceso, no quisiera que nos alarmáramos, porque sé que esos números van a cambiar”. Eso no cambió y tampoco la Legislatura asignó el presupuesto solicitado. Puerto Rico es el segundo lugar en América Latina con la tasa más alta de feminicidios. Sin embargo, los servicios que prestan los albergues no son reconocidos como un servicio esencial. Esto debe cambiar.
Más columnas por Rosa Seguí:
Las opiniones expresadas aquí no son responsabilidad de VISION NEWS MEDIA, LLC.
